4 de enero
Despiértese más temprano y dedíquese a hablar con el Altísimo antes de todo y todos.
¡Ya tengo en mis manos los pedidos de toda Sudamérica para llevarlos al Monte Sinaí!
¡Quien practica el perdón es fuerte! ¡Perdónese a sí mismo y a los demás, pues el perdón no cambia el pasado, pero sí el futuro!
La conciencia en paz nos deja seguros, motivados, equilibrados y listos para los nuevos desafíos del año que iniciamos.
Si desea tener un año excelente y superarse personalmente, priorice su relación con Dios.
En la oración del Padre nuestro aprendemos 7 Poderes que Jesús revela…
Este año, enfóquese en mejorar y desarrollar una habilidad, y póngase a la disposición del Altísimo.