No te quedes donde estás: dejá que Dios te conduzca
Una conclusión para reunir las cinco revelaciones de Isaías 42:16.
Una conclusión para reunir las cinco revelaciones de Isaías 42:16.
Dios no Habla como alguien que hace promesas para después olvidarse de ellas.
Él Sabe que existen tinieblas, peligros, amenazas e incertidumbres que nos producen inseguridad, miedo y angustia.
¿El amor verdadero acepta todo o también establece límites?
Dios no solo Quiere abrir nuestros ojos espirituales; también Quiere Conducirnos por caminos que todavía no conocemos.
El ser humano se vuelve ciego espiritualmente cuando deja de examinarse, cuando no reconoce su verdadero estado delante de Dios y termina perdido entre sus propias conjeturas, prejuicios, soberbia y miedos.
Cuando permitimos que el Padre Celestial ocupe el primer lugar en nuestra vida, nuestras prioridades se ordenan, nuestra fe se fortalece, nuestros objetivos, sueños y proyectos se establecen, y encontramos una base firme para avanzar.