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¿Quién eligió a quién?

4 de mayo 2026

¿Quién eligió a quién?

Vosotros no Me escogisteis a Mí, sino que Yo os Escogí a vosotros, y os designé para que vayáis y deis Fruto, y que vuestro Fruto permanezca… Juan 15:16

El Señor Jesús Recuerda que la iniciativa fue Suya. No fuimos nosotros quienes Lo elegimos o Lo buscamos primero, sino que Él nos Buscó, Llamó y Eligió.

  • Esto da seguridad: nuestra Misión no depende de méritos humanos, sino de la Elección Divina.

Los Discípulos son un ejemplo claro de esto. Ellos eran hombres comunes (pescadores y cobradores de impuestos), pero fueron Elegidos por Jesús para una Obra Magnífica, Gloriosa y Eterna.

Por este motivo, nosotros, Misioneros, debemos vivir con gratitud, lealtad y confianza, sabiendo que fuimos Escogidos por el Propio Dios para anunciar el Evangelio de Jesucristo.

Él nos puso en una posición de Autoridad, pero también de Responsabilidad, cuando Afirmó: 

… os designé para que vayáis y deis Fruto… Juan 15:16

Jesús nos puso en una posición de autoridad espiritual.
Ese Fruto es el Bautismo con el Espíritu Santo, que Transforma vidas y confirma la Obra de Dios en nosotros y en los que alcanzamos para Él.
A ejemplo de lo que pasó en Pentecostés (Hechos 2), los Discípulos fueron Llenos del Espíritu Santo y comenzaron a dar Fruto inmediato: miles se convirtieron y fueron Bautizados en las Aguas y con el Espíritu Santo.
El Pastor y el Auxiliar deben entender que su Autoridad no es humana, sino Divina, dada por Jesucristo para que el Fruto sea verdadero y duradero

“Que vuestro Fruto permanezca”

El Fruto que permanece son los Discípulos, Bautizados con el Espíritu Santo, que no se apartan de la Vid Verdadera jamás.
Permanecer significa unidad, estabilidad, fidelidad y continuidad en la fe.
Pablo llamó a Timoteo su “verdadero hijo en la fe” (1 Timoteo 1:2). Timoteo fue fruto del Ministerio Consagrado de Pablo y permaneció fiel hasta el final.
Los Obreros y Misioneros no solo deben ganar almas, deben enseñarles a las personas a permanecer en Jesucristo, para que sean Discípulos firmes y Bautizados con el Espíritu Santo

Reflexionemos sobre estos dos puntos importantes en la Enseñanza de Jesús en Juan 15:16, que son promesa y orden simultáneamente:

  • Promesa: Él nos Eligió y nos asegura Fruto Abundante.
  • Orden: Debemos permanecer en Él y llevar Fruto que dure, que permanezca para siempre

El verdadero Ministerio no se mide por números pasajeros, sino por Discípulos Transformados por el Bautismo con el Espíritu Santo, que permanecen unidos a la Vid y se convierten en testimonios Eternos de la Obra de Dios.

La Promesa del Señor Jesús es clara: daréis mucho fruto y vuestro fruto permanecerá. La Orden también lo es: permaneced en Mí. El verdadero Misionero, Auxiliar y Pastor debe vivir y enseñar esta realidad:

Bautismo con el Espíritu Santo.
Permanencia en Cristo.
Fruto Eterno que nunca se aparta de la Vid Verdadera

Nos vemos en breve, ¡en la IURD o en las Nubes!
Obispo Julio Freitas

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