10 de agosto
No hay nadie que se haya humillado delante de Dios y que haya seguido de la misma manera.
No hay nadie que se haya humillado delante de Dios y que haya seguido de la misma manera.
El que vive en la Verdad no tiene nada de qué avergonzarse…
Cuando estás a solas, revelás tu verdadero nivel espiritual según lo que alimentás en tu interior.
El que recibe al Espíritu Santo pasa por un proceso de transformación. Después de todo, nadie cambia de un día para el otro.