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El 1.° de los 5 Secretos de los Patriarcas que nadie te contó

28 de abril 2026

El 1.° de los 5 Secretos de los Patriarcas que nadie te contó

Hoy vas a aprender el 1.º Secreto sobre cómo superar los desafíos económicos y prosperar según los Patriarcas.

Dios permitió que los Patriarcas fueran formados en las dificultades; que fueran probados y prosperados, no solo para ser ricos, sino para dejarnos principios espirituales, morales, familiares y civiles que enriquecieran mucho más que el dinero.

Ellos prosperaron porque honraron al Creador –nuestro Padre Celestial– en primer lugar.

Empecemos por Abraham: prosperó honrando a Dios con las primicias y dando siempre, no reteniendo.

Abraham entendió que la Protección y el crecimiento en abundancia no vienen de acumular, sino de honrar a Dios en primer lugar y dar, dar y dar.

Es decir, no vivía para retener, sino para dar.

De esta manera, comprendió que la prosperidad no nace de acumular, sino de poner a Dios primero y dar a los demás.

Una vez, conocí a un comerciante diezmista que empezó desde cero. Cuando su negocio comenzó a crecer, su pareja y conocidos le aconsejaban guardar cada centavo “por seguridad”.

Sin embargo, él decidió hacer algo diferente: separar primero para Dios, aun cuando el ingreso era inestable y poco.

Con el tiempo, su clientela creció, su negocio prosperó, surgieron nuevas oportunidades y nunca tuvo necesidades. Él mismo decía: “Nunca fui más seguro económicamente que cuando aprendí a dar primero”.

Por eso, aprendé con este y otros miles de casos verídicos en la Universal que, cuando honrás a Dios antes de pensar en acumular, Él Se encarga de multiplicar.

3 enseñanzas prácticas de Abraham:

Puso a Dios primero, antes de cualquier persona, cosa y ganancia.
Honró a Dios con lo mejor que tenía, no con lo que le sobraba.
Confió en que Dios siempre provee más de lo que se les entrega a los demás; eligió no ser egoísta ni avaro.

Creé: cuanto más honrás a Dios y les das a las personas, más serán las Bendiciones que fluyan y prosperen en todo, con Salud, Sabiduría, Fuerza y Espiritualidad.

Así como la Promesa de Dios se cumplió en la vida de Abraham, también se cumplirá en la tuya, porque Dios te pondrá en lugares altos, tu nombre va a ser reconocido y serás la propia Bendición dondequiera que vayas. Todos podrán ver que Dios está en tu vida:

Haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás Bendición. Génesis 12:2

… Alza ahora los ojos y mira desde el lugar donde estás hacia el norte, el sur, el oriente y el occidente, pues toda la tierra que ves te la daré a ti y a tu descendencia para siempre…”. Génesis 13:14-15

… Bendito sea Abram del Dios Altísimo, Creador del Cielo y de la Tierra; y Bendito sea el Dios Altísimo que entregó a tus enemigos en tu mano. Génesis 14:19-20

Pero, para eso, es necesario que hagas como Abraham, que reconozcas a Dios en todo, en cada etapa: antes, durante y después de recibir la Promesa.

Abraham edificó un Altar para Dios e invocó Su Nombre:

… y edificó allí un Altar al Señor, e invocó el Nombre del Señor. Génesis 12:8

Abraham volvió a invocar el Nombre de Dios, demostrando su reconocimiento a Él:

… y allí Abram invocó el Nombre del Señor. Génesis 13:4

Abraham no solo reconoció que todo provenía de Dios, además de construirLe un Altar e invocarLo, Le devolvió lo que Le pertenecía: 

… Y Le dio Abram el diezmo de todo. Génesis 14:20
 

Estamos en el Segundo Trimestre de este 2026, y podés practicar estas 3 cosas para revolucionar tu economía:

Hacé un voto ahora de honrar a Dios y ponerLo en primer lugar en todo.

No retengas ni te aferres al dinero, cosas o lugares… sé un dador alegre.

Agarrá la palabra Primicias (Dios en Primer Lugar) y, delante del Altar del Dios Vivo (Jesucristo Es El Señor), decí en voz alta: «Betel, ¡Puerta del Cielo Abierta acá en mi vida, en mi Ciudad!».

En breve vas a estar dando testimonio de Superación y Prosperidad para la Gloria de Dios.

Enviale este blog a alguien que Dios te haya hecho recordar mientras lo leías. Gracias.

¡Fuerza!

¡Nos vemos en la IURD o en las Nubes!
Obispo Julio Freitas