2.ª Bienaventuranza
La transformación es tan grande que la persona que antes era miedosa, acomplejada y mentirosa, se vuelve valiente y fuerte; alguien con valores y carácter.
La transformación es tan grande que la persona que antes era miedosa, acomplejada y mentirosa, se vuelve valiente y fuerte; alguien con valores y carácter.
Entonces, el Reino de los Cielos es para los pobres de espíritu, los humildes para aprender, reconocer, cambiar, mejorar y obedecer, practicar lo que está escrito.
El Señor Jesús jamás pasó por alto ningún Mandamiento ni profecía; al contrario, honró y cumplió todo lo que estaba Escrito.
Cuando somos Bautizados con el Espíritu Santo, el pasado no nos acusa, el presente no nos aterroriza y el futuro no nos preocupa.
El propio Señor Jesús revela esto: el estado de cada uno, esté muerto o vivo.
No vea el pecado como algo inofensivo, porque es exactamente lo contrario: venenoso y mortal.
Existen dos tipos de personas, los que viven en tinieblas y los que viven en la Luz.