Sed de la presencia de Dios
El pueblo de Israel tenía sed de ser liberado, pero no tenía sed de la presencia de Dios.
El pueblo de Israel tenía sed de ser liberado, pero no tenía sed de la presencia de Dios.
Las tres serpientes que más matan en el mundo son…
Todos necesitamos deshacernos del viejo hombre. El peor mentiroso no es aquel que le miente a la gente sino el que se miente a sí mismo…
El mal está constantemente a nuestro alrededor para atacarnos, pero el que hace del Señor su abrigo nunca será alcanzado por él.
El justo no vive buscando la aprobación de los demás. ¡Su preocupación es agradar a Dios!
Cuando suba al Altar del Dios-Vivo, presente su vida, hablando con Él…