¿Por qué no entienden Su Lenguaje?
El Señor Jesús Hizo una pregunta que sigue siendo tan actual como el día en que la Pronunció:
¿Por qué no entendéis lo que Digo? Porque no podéis oír Mi Palabra. Juan 8:43
Estas palabras fueron dirigidas a personas religiosas, instruidas y cultas, respetadas por la sociedad. No eran ignorantes: sabían leer y escribir; además, estudiaban las Sagradas Escrituras y conocían la Ley de Dios y de los hombres. Eran parte de la clase más preparada de su tiempo.
Sin embargo, a pesar de todo ese conocimiento, no entendían el Lenguaje del Señor Jesús.
¿Por qué?
Porque el Lenguaje del Señor Jesús no se comprende únicamente con la inteligencia, sino con un corazón humilde y dispuesto a obedecer.
Cuando el Señor Jesús Dice: «No podéis oír Mi Palabra», no Se refiere a la incapacidad física de oír, sino a la falta de disposición para aceptar la Enseñanza, practicarla y someterse a Su Palabra. Ellos escuchaban con los oídos, pero rechazaban con el corazón.
Ese sigue siendo el problema de muchas personas hoy.
Muchos leen la Biblia, estudian libros cristianos, afirman creer en Dios, pertenecen a una religión o denominación e incluso hablan de espiritualidad. Sin embargo, no practican las Enseñanzas del Señor Jesús porque, en lo más profundo de su ser, quieren continuar haciendo su propia voluntad.
No quieren, de verdad, renunciar a su ego para hacer la Voluntad de Dios. Por eso no entienden el Lenguaje del Señor Jesús.
Porque el Lenguaje del Señor Jesús es el Lenguaje de la entrega, de la renuncia del propio ego y de la obediencia incondicional:
• Es el Lenguaje de la humildad.
• Es el Lenguaje del arrepentimiento.
• Es el Lenguaje de la entrega total de la propia voluntad para que prevalezca la Voluntad de Dios.
Quien realmente desea la Salvación de su alma reconoce que necesita el perdón de Dios. Y quien reconoce esa necesidad acepta obedecer, porque comprende que el Perdón verdadero exige arrepentimiento y abandono del pecado.
Dios no aprueba una fe que emociona; Él responde a una fe que obedece.
Por eso, quien ama su alma por encima de todo está dispuesto a dejar el pecado, corregir sus errores y someter su vida a la Palabra de Dios.
En cambio, quien valora más la opinión de los demás, las tradiciones, la religión, el prestigio, la posición social o cualquier otro interés personal termina despreciando el valor de la Salvación de su propia alma.
Y mientras la propia voluntad ocupe el primer lugar, lo que Diga el Señor Jesús, es decir, Su Lenguaje seguirá siendo «incomprensible». No porque sea difícil de entender, sino porque solo lo comprende quien está dispuesto a vivirlo.
El Señor Jesús no busca personas a quienes les guste oír o que simplemente conozcan Sus Palabras, sino personas que Las crean, Las obedezcan y Las practiquen. Solo esas llegan a comprender verdaderamente Su Lenguaje y experimentan el Poder Transformador del Espíritu de Su Palabra.
Nos vemos en la IURD o en las Nubes.
Obispo Julio Freitas



