El Altar y Su Voz
Este Pasaje Bíblico nos Revela una verdad solemne: el Altar tiene Voz. No de forma literal, sino espiritual. El Altar suena la Voz de la Alianza, la Voz de Justicia, la Voz de la Santidad y la Voz de la Voluntad de Dios. Por eso, muchas personas dentro de las Iglesias siguen perdidas en sus fantasías, se debilitan espiritualmente o se estacan porque escuchan la voz del propio corazón, las muchas voces por ahí, pero no escuchan la Voz del Altar.
El Altar Habla, escuchá:
Y oí al Altar, que decía: Sí, oh Señor Dios Todopoderoso, Verdaderos y Justos son Tus Juicios. Apocalipsis 16:7
Observá que el Altar está de acuerdo con Dios. Él no contradice a Dios, no negocia con el pecado, no adapta la Verdad a los deseos humanos ni se adapta a las generaciones, sociedad. El Altar confirma que el Señor Dios es Todopoderoso, que los Juicios de Dios son Verdaderos y Justos.
¿Qué significa escuchar al Altar?
Escuchar al Altar es:
- Reconocer, creer, obedecer y adorar al Único y Verdadero Dios.
- Aceptar servir a Dios y no a uno mismo.
- Obedecer la Palabra de Dios, aunque no entienda, aunque duela.
- Aceptar la Corrección de Dios.
- Renunciar a la propia voluntad para hacer la Voluntad Divina.
- Reconocer que Solo Dios es Señor Digno de toda Honra y Gloria.
- Priorizar la Salvación por encima de las necesidades o los problemas personales.
- Vivir en sacrificio, sinceridad, dependencia y confianza.
El problema de muchos
Muchos escuchan su corazón, las opiniones de los demás, las redes sociales, las circunstancias o sus inclinaciones, pero no escuchan lo que el Altar está Diciendo.
El Altar Dice:
- Vení como estas.
- Arrepentite.
- Perdoná.
- Sacrificate.
- Santificate.
- Buscá al Espíritu Santo.
- Perseverá hasta el fin.
Sin embargo, algunos prefieren escuchar aquello que agrada a la carne y tranquiliza la conciencia.
La característica de quien escucha al Altar del Dios Vivo
- Quien escucha al Altar cambia.
- No solamente oye prédicas; practica la Palabra de Dios.
- No busca excusas; busca obedecer.
- No discute con Dios; se somete a Él.
- Por eso crece, madura espiritualmente y permanece firme hasta alcanzar la Vida Eterna.
Lo que les falta a algunas personas dentro de las Iglesias no es más conocimiento, más oportunidades o más consejos. Lo que les falta es escuchar verdaderamente al Altar.
Porque cuando alguien escucha al Altar, escucha la Voz de Dios, acepta Sus Juicios como Verdaderos y Justos, y permite que el Espíritu Santo Transforme completamente su vida.
Siervos de Dios, quien aprende a escuchar y a obedecer al Altar jamás será confundido, porque el Altar siempre conduce al arrepentimiento, a la fe y a la Salvación.
Yo los traeré a Mi Santo Monte, y los Alegraré en Mi Casa de oración. Sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptos sobre Mi Altar; porque Mi Casa será llamada Casa de Oración para todos los pueblos. Isaías 56:7
¡Nos vemos en la Iglesia Universal o en las Nubes!
Obispo Julio Freitas



