22 de enero
No se enfoque en los problemas cotidianos, reconozca que Dios le permitió vivir un día más y que eso es suficiente para agradecer.
No se enfoque en los problemas cotidianos, reconozca que Dios le permitió vivir un día más y que eso es suficiente para agradecer.
Si promete algo, cúmplalo. No deje que nadie le señale con el dedo y le acuse de deshonra.
Valórese, pues usted fue comprado por un alto precio, ¡la sangre preciosa del Señor Jesús en la cruz!
¡Cuidado con lo que usted dice! Nuestra boca puede ser una fuente de bendiciones, pero también de maldiciones.
Vea el lado bueno y positivo de las personas, porque, así como usted no es perfecto, los demás tampoco lo son.
¿Ayunemos? El ayuno fortalece su espíritu, para que usted no sea guiado por sus sentimientos y voluntades.
Piense con frecuencia en las cosas de lo Alto, ¡porque el que es de Dios conoce Su Grandeza!
Un cristiano no debe vivir en contiendas, peleas y discordias, ya sea en su casa, en su trabajo, en la facultad o en la iglesia.