No basta solo con querer, es necesario tener sed
“Quiero recibir al Espíritu Santo, ¡pero no lo logro! ¿Por qué?”. Muchos se han hecho esta pregunta, sin entender por qué quieren y no logran recibir al Espíritu Santo.
Jesús dijo así:
“… Si alguno tiene sed, que venga a Mí y beba”. Juan 7:37
Podemos ver que Jesús no invita a los que quieren, sino a los que tienen sed. Entonces, no basta solo con querer recibir al Espíritu Santo, ES NECESARIO TENER SED.
¿Cuál es la diferencia entre querer y tener sed?
Todos quieren, pero ¿qué esfuerzo han hecho para lograrlo? Ninguno. En cambio, cuando una persona realmente tiene sed, se lanza con todas sus fuerzas a los brazos del Señor Jesús, se esmera por agradarLo, independientemente del precio que tendrá que pagar o del sacrificio que tendrá que hacer.
La persona sedienta hace lo que sea necesario para recibir al Espíritu Santo: perdona, abandona la mentira, practica el amor al prójimo. Es decir, deja atrás su vieja vida, sus malas costumbres, la religiosidad y los malos hábitos, y se bautiza en las aguas, se entrega de cuerpo, alma y espíritu al Señor Jesús.
¿Alguna vez notaste que quien no tiene mucha sed toma solo unos sorbos de agua, mientras que quien está verdaderamente sediento es capaz de beber una botella entera de una sola vez?
Lo mismo sucede cuando una persona solo quiere al Espíritu Santo: se entrega un poco aquí, un poco allí, pero no lo hace por completo. Por otro lado, cuando una persona realmente está sedienta del Espíritu Santo, se entrega sin reservas y de inmediato al Señor Jesús.
Esa es la razón por la cual muchos llevan años en la iglesia queriendo recibir al Espíritu Santo sin recibirlo, mientras que los sedientos llegan y en poco tiempo Lo reciben.
La mujer samaritana fue un gran ejemplo de esto:
“Respondió Jesús y le dijo: Si tú conocieras el don de Dios, y Quién es el que te dice: Dame de beber, tú Le habrías pedido a Él, y Él te hubiera dado Agua Viva […] La mujer Le dijo: Señor, dame esa Agua…”. Juan 4:10,15
Ella estaba tan sedienta que se lanzó de inmediato a los brazos del Señor Jesús.
¡HACÉ LO MISMO!
Orientaciones prácticas:
- No pierdas más tiempo solo queriendo recibir al Espíritu Santo.
- Tené sed de Él y hacé lo que sea necesario ahora, de inmediato.
- Perdoná.
- Dejá el egoísmo.
- Eliminá la mentira de tu vida.
- Alejate de las malas amistades.
- Abandoná las malas costumbres y los malos hábitos.
- Renunciá a los placeres de este mundo.
- Dejá de hacer cosas a escondidas pensando que nadie te ve, porque los Ojos del Señor están atentos a todo.
- Abandoná el pecado definitivamente.
- Entregate de una vez al Señor Jesús.
Pr. Patrick, Responsable por el Trabajo Evangelístico de la Universal en Chile



