4 de diciembre
El valor del ser humano no está en lo que sabe o tiene, sino en su palabra empeñada.
El mal está constantemente a nuestro alrededor para atacarnos, pero el que hace del Señor su abrigo nunca será alcanzado por él.
El justo no vive buscando la aprobación de los demás. ¡Su preocupación es agradar a Dios!
Cuando suba al Altar del Dios-Vivo, presente su vida, hablando con Él…
Aquellos que, más que desear, realmente quieren ser Testigos de la Presencia de Dios, deben dar a Dios testimonio de su presencia…
La intención, el objetivo y la conciencia de Moisés nos revelan cómo pedir BIEN…