4º Domingo del Abrigo del Altísimo
Porque hicimos del Señor nuestro Abrigo, Él nos cubre con Sus Alas, ¡y estamos seguros de nuestra victoria!
Porque hicimos del Señor nuestro Abrigo, Él nos cubre con Sus Alas, ¡y estamos seguros de nuestra victoria!
Dios nos reveló Su voluntad, nos enseñó Su Palabra y nos bendijo, ¿cuánto nos cuesta compartir lo que nos dio?
La discordia es una enfermedad muy sutil y ha matado la fe de muchos.
Cuando estamos a la sombra del Todopoderoso, no hay ninguna otra sombra en este mundo que pueda causarnos temor.
¡Dios aprovecha todas las situaciones para bendecir a los que Lo obedecen y confían en Él!
Orar por la familia es fundamental, venir a la iglesia es necesario pero…
La entrega de Jesús fue completa. De la misma manera, Dios espera de nosotros una entrega total, de cuerpo, alma y espíritu.
Le guste o no, lo crea o no, estamos siendo cazados por espíritus malignos
¿Quiere ver su vida cambiar? Salga del estado de oyente y pase para el de practicante.