No basta con tener información, hay que seguir la Dirección
- Jacob no se contentó solo con escuchar a Dios; prestó atención a lo que Dios le estaba Diciendo y tomó una decisión en consecuencia. El voto fue la respuesta consciente a una Revelación personal.
CUANDO PRESTAR ATENCIÓN A LO QUE DIOS DICE CAMBIA EL RUMBO DE LA VIDA
- Jacob estaba huyendo de su casa, dejando atrás a su familia y enfrentando un futuro incierto. Humanamente hablando, no tenía ninguna garantía de que las cosas fueran a salir bien.
Pero en Betel ocurrió algo decisivo.
- Jacob tuvo un sueño y Dios le Habló:
He aquí, Yo estoy contigo, y te guardaré por dondequiera que vayas, y te haré volver a esta tierra. Porque no te dejaré hasta que haya hecho lo que te he Prometido. Génesis 28:15
- Lo extraordinario no fue solamente que Dios Hablara. Lo extraordinario también fue que Jacob prestó atención y actuó sobre lo que entendió.
- Jacob pudo haber despertado y pensado: “Qué sueño tan impresionante tuve esta noche”, “Tuve un lindo sueño”, y seguir su camino sin hacer nada sobre lo que le fue revelado.
Pero no.
- Él entendió que aquello no era simplemente un sueño, una visión o una experiencia emocional. Había recibido una Revelación de los Planes de Dios para su vida.
- Por eso, después de escuchar lo que Dios le había Dicho, Jacob tomó una decisión (lo que falta a mucha gente que también escucha la Palabra):
Entonces Jacob hizo un voto, diciendo: Si Dios está conmigo y me guarda en este camino en que voy, y me da alimento para comer y ropa para vestir, y regreso sano y salvo a casa de mi padre, entonces el Señor será mi Dios. Génesis 28:20-21
NO FUE EMOCIÓN; FUE ENTENDIMIENTO
- Acá encontramos algo que muchas personas no comprenden o no quieren comprender.
- Escuchar la Palabra de Dios no significa necesariamente prestar atención y entender lo que dice.
- Una persona puede escuchar un mensaje, emocionarse, llorar, sentirse motivada y, al salir de la Reunión, del Evento o al día siguiente, seguir exactamente igual.
Jacob hizo algo diferente:
- Dios Habló + Jacob entendió + Jacob creyó + Jacob decidió + Jacob actuó = Jacob venció.
El voto fue la materialización de la fe que Jacob había recibido por haber comprendido la Voluntad de Dios.
No hizo un voto por tradición religiosa.
No hizo un voto porque otras personas lo hacían.
No hizo un voto simplemente porque estaba emocionado por aquella experiencia.
- Hizo un voto porque creyó en lo que Dios le había revelado y decidió comprometerse con aquella Palabra.
Su voto fue una manera de decir: “Dios, si Tú estás comprometido con mi vida, yo también estoy dispuesto a comprometerme Contigo”.
AQUÍ SE DIVIDE LA HUMANIDAD EN DOS GRUPOS
- Y esto nos lleva a una verdad espiritual muy importante.
- Hay personas que desean que su vida cambie.
- Esperan que llegue una oportunidad, que aparezca una solución, que las circunstancias mejoren, que alguien las ayude, que el futuro sea mejor.
- Y hay otras personas que, al conocer la Voluntad de Dios, toman una posición de fe y obediencia.
- La diferencia no está necesariamente en lo que ambas desean.
- Ambas quieren una vida mejor.
- La diferencia está en lo que cada una está dispuesta a hacer después de escuchar a Dios.
Una persona dice:
- “Ojalá mi vida cambie”.
La otra dice:
- “Si Dios me mostró lo que debo hacer, entonces voy a hacerlo”.
Una espera. La otra actúa en fe.
Una desea los resultados. La otra asume el compromiso que conduce a esos resultados.
Hacé un voto de ser fiel al Señor, honrá tu propia palabra y la Palabra de Dios, y verás la diferencia entre el antes y el después en tu vida.
Decí: “¡Betel, Puerta del Cielo abierta sobre mí!”.
Nos vemos en la IURD o en las Nubes.
Obispo Julio Freitas



