Priorice al Espíritu Santo por encima de todos sus problemas y sueños personales.
No se apoye en la fe de los demás, haga su parte y Dios responderá.
Limpie el cajón de sus pensamientos y elimine lo que es inútil.
La Biblia es un manual para la Vida Eterna, por eso debe practicarse en su totalidad.
El tiempo no cura todo, ¡pero Dios sí!
Dejale a Dios todas tus necesidades y preocupaciones. ¡Y confiá!
Sé humilde y humillate ante la poderosa mano de Dios.
Eliminá los recuerdos del pasado y mirá hacia adelante.
No basta con salir de la oscuridad, ¡es necesario dejar de ser ciego!
9