20 de abril
¡Cuando el Espíritu Santo entra e ilumina nuestro ser, no hay más espacio para el miedo!
¡Cuando el Espíritu Santo entra e ilumina nuestro ser, no hay más espacio para el miedo!
Porque nosotros somos, nosotros hacemos. No podemos aceptar hacer algo para Dios y no ser de Él.
Dios no perdona solo algunos pecados, sino todos los pecados, desde que haya arrepentimiento.
Dios es el único que puede guardar y librar nuestra alma de los peligros espirituales y físicos.