18 de enero
Lo que agrada y atrae al Padre Celestial es la entrega de nuestra voluntad por la Suya.
La verdadera libertad y felicidad no están en creer en uno mismo, sino en entregar toda nuestra voluntad a Él para hacer Su Voluntad.
Tenés que vencer las excusas que te limitan, dejar de justificar tu condición y extender tus manos a Dios, para así ser levantado y sostenido por Él.
¿Cómo recibirás la Dirección de Dios si no tenés la valentía de hacer una Alianza con Él?
Compartir lo que ÉL Hizo en nuestras vidas no es solo contar una historia, sino DAR TESTIMONIO DE DIOS CON GRATITUD.
¡Cuidado! No te olvides de que los mayores ladrones de oportunidades de todos los tiempos y de todas las naciones siempre fueron y serán tus excusas.
La gratitud no depende de las circunstancias, sino de la convicción de que Dios siempre es Bueno.
La gratitud no depende de las circunstancias, sino de la convicción de que Dios siempre es Bueno.