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Todo hombre lo debe saber

4 de julio 2026

Todo hombre lo debe saber

El profeta Joel declara: Forjad espadas de vuestras rejas de arado y lanzas de vuestras podaderas; diga el débil: Fuerte soy”. Joel 3:10

Las rejas de arado y las podaderas son herramientas de trabajo agrícola, no son armas de guerra. Sin embargo, Dios manda transformarlas en instrumentos de guerra.

¿Cómo se transforman estas herramientas en armas?

  • No ocurre por casualidad.
  • El metal debe pasar por el fuego.
  • Debe ser llevado al horno del herrero hasta quedar al rojo vivo.
  • Luego recibe golpes de martillo una y otra vez, hasta perder su forma original y adquirir una nueva.
  • El metal frío se rompe, se daña.
  • Pero el metal que es llevado al fuego se transforma.

Ahí está una de las grandes Revelaciones de este Pasaje. Dios no Quiere simplemente mejorar al hombre, sino Transformarlo.

Y esta Transformación solo puede ocurrir cuando el hombre permanece en el Fuego de Dios, en la Hoguera del Espíritu Santo.

  • El fuego ablanda.
  • El fuego cambia la forma.
  • El fuego quiebra la resistencia.
  • El fuego da una nueva utilidad.
  • El fuego convierte una herramienta de trabajo en un instrumento de guerra.
  • El Fuego del Espíritu Santo nos Forja para la defensa, el ataque, la conquista y la protección.

Pero la obra no termina ahí.

Porque de nada sirve tener “armas en las manos” de alguien que sigue pensando, viéndose como incapaz, insuficiente, despreparado o como un agricultor “derrotado”.

Por eso el Espíritu Santo usa a Joel para añadir: “… diga el débil: ¡Fuerte soy!” (Joel 3:10). Ahora hay una Transformación interior.

  • Hay un cambio de mentalidad.
  • Hay un cambio de vocabulario.
  • Hay un cambio de visión.
  • Hay un cambio de acción.

Ya no dice: “No puedo”, “No sé cómo hacerlo”, “No voy a lograrlo”, “Todo está perdido”, “Es demasiado tarde”, “Ya lo he intentado en otras ocasiones”. 

Ahora declara: “Hoy decido dejarme forjar en el Fuego de esta Hoguera Santa”, “Lo que importa es que Dios cree en mí, más que yo creo en mí mismo”, “Todo lo puedo a través del Espíritu Santo que me Fortalece”, “Mi esposa y yo serviremos al Señor”, “Dios va a usar mi testimonio para Salvar a los sinceros”, “Este grupo se multiplicará”, “Este gigante caerá en el Nombre de Jesús”, “Todos mis familiares valorarán al Espíritu Santo”.

Es un hecho: Dios Transforma las herramientas.

  • Transforma la mente.
  • Transforma las palabras.
  • Transforma las obras de nuestras manos.
  • Transforma el corazón.
  • Y aunque Joel no menciona explícitamente la palabra fuego, es imposible forjar una espada sin él.

Por eso vemos el mismo principio en Pentecostés.

  • Había Fuego del Espíritu Santo.
  • Y aquellos pescadores, hombres sencillos y comunes, salieron transformados.
  • Los tímidos se volvieron valientes.
  • Los inseguros se volvieron intrépidos.
  • Los débiles se volvieron fuertes.

Cuando hay Fuego del Espíritu Santo, hay Transformación.

  • Sin Fuego puede haber información.
  • Sin Fuego puede haber emoción.
  • Sin Fuego puede haber una reunión más.
  • Sin Fuego puede haber seguidores, no Discípulos.

Pero cuando el Fuego de Dios Desciende sobre la vida de los que están sobre Su Altar:

  • Lo que era débil se Fortalece.
  • Lo que era común se vuelve Extraordinario.
  • Lo que era inútil se vuelve Útil para el Reino.
  • Y lo que parecía derrotado se levanta y Vence para la gloria de Dios.

Por eso, hoy, el Llamado sigue siendo el mismo: ¡Despertad a los valientes!

Vayamos por el Fuego del Espíritu Santo, porque todo lo que pasa por Su Fuego es transformado. Y el que es transformado por Dios deja de pensar, verse, hablar y actuar como incapaz, débil, miedoso o derrotado, y comienza a vivir como guerrero vencedor, en el Nombre del Señor Jesús.

¡Fuerza!

Nos vemos en la IURD o en las Nubes.
Obispo Julio Freitas