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¿Qué regalo podés hacerte a vos mismo todos los días?

2 de julio 2026

¿Qué regalo podés hacerte a vos mismo todos los días?

Quitá estas 7 cosas sin avisarle a nadie, sin publicar nada, y observá cómo todo empieza a cambiar.

Primera, la necesidad de demostrar que tenés razón.

  • No todas las batallas merecen ser peleadas.
  • A veces, ganar una discusión significa perder tu paz.
  • Así que dejá de querer tener razón en todo.

Segunda, quejarte de lo que no podés controlar.

  • El clima, el pasado, la opinión de los demás.
  • Tu energía vale demasiado como para desperdiciarla ahí.
  • Querer controlar todo hace que pierdas el control de tu propio vigor.

Tercera, buscar reconocimiento.

  • Si necesitás aplausos para avanzar, le estás quitando valor a lo que hacés con amor, fe y dedicación.
  • Esperar que otros reconozcan tu esfuerzo es entregarles tu poder.
  • Tu reconocimiento proviene de Dios y de quienes realmente te valoran.

Cuarta, las personas que solo te buscan cuando necesitan algo.

  • No sos una estación de servicio emocional, ni un banco, ni un hospital.
  • Estas personas necesitan sentir tu ausencia para despertar a dos realidades: 1.º Su dependencia de terceros. 2.º Su ingratitud.

Quinta, compararte con los demás.

  • La comparación roba la certeza de tu fe y la alegría de tu propio camino.
  • Te hace sentir mejor o peor, cuando en realidad deberías sentirte único.
  • Comparate con los hombres de fe que vencieron su propio yo y los desafíos de su época.

Sexta, explicarte constantemente.

  • Quien quiera entenderte, te va a entender.
  • Y quien no, tampoco lo va a hacer después de mil explicaciones.
  • Tus acciones y reacciones hablan por vos sin necesidad de palabras.

Y séptima, esperar el momento perfecto.

  • Mientras esperás las condiciones ideales para vivir una fe inteligente, cuidar tu salud, tu matrimonio, tu familia o tu trabajo… la vida sigue pasando.
  • El momento perfecto es hoy. Ahora. Viví tu fe y no te distraigas con cosas vanas.

El Señor Jesús dejó claro en Sus enseñanzas que perdemos más tiempo del que creemos (“Vete, y no peques más”), y muchas veces lo perdemos cargando cosas que nunca debieron quedarse en nuestra vida (“Mi yugo es fácil y ligera Mi carga”).

Soltá ese peso, avanzá y dejá que los resultados hablen por vos.

Porque ¿busco ahora el favor de los hombres o el de Dios? ¿O me esfuerzo por agradar a los hombres? Si yo todavía estuviera tratando de agradar a los hombres, no sería siervo de Cristo. Gálatas 1:10

¿Cuál de estas siete cosas necesitas eliminar hoy de tu vida?

  • Hacete estos regalos a vos mismo.
  • Yo lo hago todos los días.

Nos vemos en la IURD o en las Nubes.
Obispo Julio Freitas