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Señales de que soy un fiel diezmista

13 de julio 2026

Señales de que soy un fiel diezmista

Ser un fiel diezmista no depende de las circunstancias, de los resultados económicos ni de la opinión de las personas. Es una decisión de gratitud, fe, obediencia y amor hacia el Padre Celestial. La fidelidad se demuestra precisamente cuando aparecen las dificultades, las críticas o las pruebas.

1. Sigo devolviendo a Dios las Primicias, tanto cuando todo va bien como cuando todo parece salir mal

  • Mi fidelidad no depende de mi situación económica. Si estoy prosperando, honro a Dios. Si atravieso momentos difíciles, también lo honro, porque sé que Él permanece Fiel y que ninguna situación es definitiva.
  • Por ejemplo: El hijo que ama a su padre no deja de respetarlo cuando atraviesa una crisis familiar. De la misma manera, sigo poniendo a Dios en primer lugar, confiando en que Él abrirá las puertas necesarias, y me guiará en el camino que debo seguir y, a su debido tiempo, prosperaré económicamente, porque ya estoy próspero en mi alma.

Honra al Señor con tus bienes y con las Primicias de todos tus frutos… Proverbios 3:9

Porque Yo, el Señor, no Cambio… Malaquías 3:6

2. Valoro más el significado espiritual del Diezmo que las Bendiciones materiales

  • No Diezmo únicamente esperando recibir prosperidad económica. Diezmo porque reconozco que todo lo que tengo y que el dinero no puede comprar, como: sabiduría, salud, paz emocional, equilibrio psíquico, fuerza para concluir todo lo que inicio, perspectiva de vida, proviene de Dios.
  • El Diezmo para mí, no consiste simplemente en entregar el diez por ciento de mis ingresos. Es una declaración práctica, visible de que Dios ocupa el primer lugar en mi vida.
  • Por ejemplo: Así como mi anillo en el dedo anular representa el compromiso de un matrimonio, el Diezmo representa mi Alianza, mi dependencia y mi honra hacia mi Padre Celestial.

Traerás lo mejor de las Primicias de tu tierra a la Casa del Señor tu Dios… Éxodo 23:19

Y si el primer pedazo de masa es santo, también lo es toda la masa; y si la raíz es santa, también lo son las ramas. Romanos 11:16

3. Permanezco firme, aunque sea criticado, ridiculizado o perseguido

  • No todos comprenden una fe inteligente, vivida en la práctica de la obediencia a la Palabra de Dios. Algunos critican o se burlan de quienes honran a Dios con sus primicias.
  • Sin embargo, continúo obedeciendo porque mi confianza está en las Promesas de Dios y no en la aprobación de las personas.
  • Por ejemplo: Así como Noé construyó el arca durante 120 años, a pesar de las burlas, yo también honro a Dios, convencido de que Su Palabra siempre se Cumple.

Traed todo el Diezmo al alfolí […] Dice el Señor de los Ejércitos… Malaquías 3:10

Bienaventurados seréis cuando os insulten y persigan, y digan todo género de mal contra vosotros falsamente, por causa de Mí. Mateo 5:11

4. Mi fidelidad hacia Dios no depende de que alguien hable del Diezmo

  • Si el Obispo o el Pastor Predica sobre el Diezmo, soy fiel. Si durante un tiempo nadie menciona el tema, también sigo siéndolo.
  • Mi obediencia no depende de campañas, propósitos o recordatorios. Nace de mi compromiso personal con Dios.
  • Por ejemplo: Una persona honesta no deja de cumplir con sus responsabilidades porque nadie la esté vigilando. De la misma manera, nunca dejo de llevar al Altar lo que Le pertenece a Dios.

Cuando entréis en la tierra que Yo os daré, y seguéis su mies, entonces traeréis al sacerdote una gavilla de las Primicias de vuestra cosecha. Levítico 23:10

… Debemos obedecer a Dios antes que a los hombres. Hechos 5:29

5. Sé explicar por qué Diezmo y por qué Ofrendo

  • Cuando familiares o amigos me preguntan por qué “entrego mi dinero a la iglesia”, respondo con convicción:
  • Mis Diezmos no son realmente míos; ya Le pertenecen a Dios como Primicias. Y mis Ofrendas voluntarias no son impuestas por nadie de la Iglesia; nacen de mi fe, obediencia, amor y de mi gratitud hacia Él.
  • No entrego mis Diezmos y Ofrendas para agradar a los hombres ni para enriquecer a una institución. Los presento como una señal visible de mi fidelidad y de mi gratitud hacia mi Padre Celestial.
  • Por ejemplo: Así como un hijo que llama, visita, busca a ayudar a sus padres sin imposición e incluso les da un regalo por amor y no por obligación, también presento mis Ofrendas como una expresión de agradecimiento a Dios.

… y para traer cada año los Primeros Frutos de nuestra tierra y los Primeros Frutos de todo árbol a la Casa del Señor… Nehemías 10:35

Que cada uno dé como propuso en su corazón, no de mala gana ni por obligación, porque Dios ama al dador alegre. 2 Corintios 9:7

6. No me preocupa si otros consideran que mis Diezmos o mis ofrendas son pequeños:

  • Algunas personas pueden decir que mis primicias o mis ofrendas son insignificantes frente a las grandes necesidades y gastos de la iglesia.
  • Pero sé que Dios no mide el valor por la cantidad, sino por la fidelidad, fe, amor y sacrificio.
  • Lo que para las personas puede parecer poco, para Dios tiene un valor inmenso.
  • Por ejemplo: La ofrenda de la viuda parecía pequeña ante los ojos de todos, pero fue la más valiosa delante de Dios porque representó toda su confianza.

Jesús Dijo:

… En verdad os digo, que esta viuda pobre echó más que todos… Marcos 12:43-44

En el ejercicio de Su Voluntad, Él nos Hizo Nacer por la Palabra de Verdad, para que fuéramos las Primicias de Sus Criaturas. Santiago 1:18

El verdadero Diezmista no se identifica únicamente por entregar el diezmo, sino por sus prioridades y actitudes de honrar a Dios en primer lugar en todo:

  • Sigue siendo fiel en la abundancia y en la escasez.
  • Honra a Dios por encima de las Bendiciones materiales.
  • No abandona su fe por causa de las críticas.
  • Obedece, aunque nadie le recuerde su compromiso.
  • Defiende su fe con firmeza y respeto porque diezma y ofrenda.
  • Comprende que Dios valora más la fidelidad del corazón que la cantidad de dinero entregado.

El Diezmo y la Ofrenda son una expresión visible de una realidad invisible: un corazón que reconoce que Dios es el Creador, Dueño y Señor de todo y que, por encima de cualquier circunstancia, merece siempre el primer lugar.

Que este séptimo mes del año, y siempre, el Señor sea Glorificado en nuestros Diezmos, Ofrendas, Servicio, Oración y Alabanza.

Tendréis mucho que comer y os saciaréis, y alabaréis el nombre del Señor vuestro Dios, que ha obrado maravillosamente con vosotros; y nunca jamás será avergonzado Mi pueblo. Y sabréis que en medio de Israel estoy Yo, y que Yo soy el Señor vuestro Dios y no hay otro; nunca jamás será avergonzado Mi Pueblo. Joel 2:26-27

Por consiguiente, hermanos, os ruego por las Misericordias de Dios que presentéis vuestros cuerpos como Sacrificio Vivo y Santo, Aceptable a Dios, que es vuestro culto racional. Romanos 12:1

Cada diezmo, ofrenda, oración y acto de servicio es una semilla que honra al Señor y abre camino para que Su Gloria se Manifieste en nuestras vidas y alcance a los perdidos y sufridos.

Nos vemos en la IURD o en las Nubes.
Obispo Julio Freitas