Quitándose la Máscara
Dos preguntas que vamos a discutir el día de hoy:
1. ¿Quién soy?
2. ¿Quién fui creado para ser?
Tiempo de ser honesto:
¿Se te dificulta ser la misma persona del Domingo a la mañana y del Miércoles a la noche el resto de la semana?
¿Te vuelve loco el hecho de ser una persona cuando entrás a la Iglesia y alguien diferente al salir y estar del lado de afuera?
¿Sentís que tenés un tono de voz cuando hablás con tu esposa y otro cuando hablás con clientes, amigos, empleados o jefe?
Hay actividades escolares en las que los maestros motivan a sus alumnos a disfrazarse de lo que quieran. Es un momento divertido en el que los niños van con sus padres a la escuela usando máscaras y disfraces con el simple propósito de pasar por alguien que no son, y ellos lo saben. Sin embargo, algunas personas, aun en la adultez, han tenido la necesidad de usar máscaras frente a sus amigos o incluso su familia.
¡Oh! Tu máscara puede no ser visible o física. Pero está ahí. Peor aún, incluso podrías estar engañándote a vos mismo. Y con la pregunta “¿quién sos?” quiero decir que quién REALMENTE sos te tiene completamente frustrado y confundido.
Creo que hay muchas personas con dificultad para ser la misma persona en la Iglesia y afuera. Así que se contentan con usar una máscara.
Tal vez te guste tu máscara; aunque sea falsa.
Hay solamente 2 propósitos al usar una máscara:
1. Cambiar tu identidad. En la Iglesia, parecés un Cristiano. Cuando estás con los no Cristianos, encajás bien, porque usás la máscara de “encajar bien”. Y como un camaleón, te asegurás de camuflarte porque querés encajar en el medio que te rodea.
2. Esconder tu identidad. No querés que los demás vean tu “verdadero” yo.
Y si hay algo que Dios abomina es la hipocresía:
¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera lucen hermosos, pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia. Mateo 23:27
Dejame decirte dos verdades acerca de las máscaras que usás:
1. ¡Ninguna de las máscaras que usás se acerca ni remotamente a quien sos!
2. ¡Ninguna de las máscaras que usás se acerca ni remotamente a quien Dios te creó para ser!
Nos vemos en la IURD o en las Nubes.
Obispo Julio Freitas



