Seamos sabios
Nadie puede obedecer a Dios por otra persona. Es la misma persona la que debe tomar la decisión de hacerlo.
Nadie puede obedecer a Dios por otra persona. Es la misma persona la que debe tomar la decisión de hacerlo.
Es común ver que las personas lleguen a la iglesia buscando el poder de Dios…
Al venir a la iglesia, se toma conocimiento de la verdad. Una verdad que libera y transforma a quienquiera que sea.