El Nuevo Nacimiento: Cambio de Naturaleza
Respondió Jesús y le Dijo: En verdad, en verdad te Digo que el que no Nace de Nuevo no puede ver el Reino de Dios. Juan 3:3
El Nuevo Nacimiento trae un cambio de naturaleza: la naturaleza humana por la Naturaleza de Dios.
Esta imagen nos muestra un hecho: el hombre puede cambiar algo por fuera, pero solo el Espíritu Santo puede cambiar la naturaleza por dentro.
El hombre puede pintar rayas negras a un caballo blanco, pero nunca será una cebra.
Le puedo cortar el pelo a mi perro como un león, pero si lo dejo entre leones, se lo comerían, porque jamás será un león. Porque cambió su apariencia, pero no su naturaleza, su ADN.
Si tengo la vacuna contra la fiebre amarilla y vos no, aparentemente no se nota la diferencia, somos iguales, pero cuando estemos en una zona de personas infectadas, yo seré inmune, intocable y vos pagarás un alto precio.
Así es con quien tiene la Naturaleza de Dios y con quien solo aparenta tenerla.
Cuando vengan las luchas, los desiertos o incluso los años se va a ver si yo me vestía como pastor de ovejas o si mi naturaleza era ser pastor de mí mismo.
Hay veces que no hace falta ni luchas, ni desiertos, SOLO LOS AÑOS para mostrar la verdadera naturaleza. Si quería glorificar a Dios o si yo mismo ser glorificado.
Quien tiene el ADN de Dios no aparenta ser, sino que ES. Como Dios cuando Dijo:
… YO SOY EL QUE SOY… Éxodo 3:14
Él no dijo “Yo fui” o “Yo seré”, sino que dijo “YO SOY”, tal vez por eso sentís que te faltan bienes, un novio, una pareja, ser líder, ser cabeza para completar tu vida, porque todavía no tenés al “YO SOY” dentro de vos, te está faltando la Naturaleza Divina.
Dejá de llevar una vida sin la Presencia de Dios. Cuando tenemos la Presencia de Dios, todo fluye, colabora para nuestro bien. Es como escribir con la mano diestra: las dos manos son iguales, pero una tiene por dentro lo que la otra no, una escribe bien y la otra torcido. Así es la vida con y sin la Presencia de Dios: esa es la razón por la que estás escribiendo la historia de tu vida TORCIDA, te está faltando algo, LA PRESENCIA DE DIOS.
Pero esto se puede remediar si pagás el precio. ¡Y el precio es TODO! Sí, toda tu vida, NO MENOS. Y podés estar seguro de que no vas a tener menos de Dios, vas a tener SU TODO también, que es el Espíritu Santo, y con Él, una Nueva Naturaleza.
Pr. Leandro Werner, Responsable del Trabajo Evangelístico y Social de la Universal en el Partido de Florencio Varela, Buenos Aires



