Lo que no se debe hacer para prosperar – Parte 4
Continuación de la meditación del Capítulo 37 del libro de Salmos.
Continuación de la meditación del Capítulo 37 del libro de Salmos.
El Evangelio que anunciamos y enseñamos no es una versión diluida, emotiva, religiosa, sino el Evangelio en su Esencia más Pura.
Aunque hayas dudado, desobedecido, pecado o ignorado la Voluntad del Padre Celestial, Él viene a vos.
El Getsemaní es el lugar de entrega, donde decimos: “Dios mío, que no sea mi voluntad, sino la Tuya”.
El Espíritu Santo nos Revela 7 cosas que podemos hacer para vencer nuestra propia voluntad.
Durante todo este mes de diciembre desarrollaremos este Salmo 37.