2 de Diciembre
Cuando Dios nos pide que sacrifiquemos para Él, no es para restarnos nada, es para sumarnos. no es para empobrecernos, es para enriquecernos. No es para destruirnos es para construirnos.
Cuando Dios nos pide que sacrifiquemos para Él, no es para restarnos nada, es para sumarnos. no es para empobrecernos, es para enriquecernos. No es para destruirnos es para construirnos.
Si usted se equivocó y está arrepentido, no se condene ¡MADURE!
No vuelva a practicar tal pecado, no abuse de la Benevolencia de nuestro Dios
La Tierra Prometida del verdadero Cristiano, no está aquí en este mundo, ella le aguarda en los cielos, la Vida Eterna.
El pecado es un espíritu, que quiere separarnos de Jesus. Por eso, debemos
examinarnos todo el tiempo.
El Bautismo con el Espíritu Santo no involucra sentimientos, y sí, una certeza
absoluta y una alegría indescriptible. A demás de eso, los frutos del Espíritu son evidentes día tras día
Lo que deja claro que una persona fue realmente Bautizada con el Espíritu Santo, no es una emoción, posición en la Iglesia o buenas intenciones, sino; una certeza acompañada de paz, alegría, amor y disposición de servir a Dios, fuera de lo común.
Abraham necesitó creer y obedecer en la Promesa para tener un hijo. Nosotros necesitamos creer y Obedecer al Hijo para recibir la Promesa, EL ESPÍRITU SANTO.