24 de agosto
Recuerde: usted no fue comprado por una nación o denominación, ¡sino por la sangre preciosa de Cristo!
Recuerde: usted no fue comprado por una nación o denominación, ¡sino por la sangre preciosa de Cristo!
La ansiedad es uno de los peores enemigos de la fe. Confíe en Dios y combata ese sentimiento.
No se apoye en sus conocimientos, en su riqueza, en sus conquistas, ¡sino en la fe en Dios que lo llevó a la Salvación!
Si quiere llamar la atención de sus familiares, alcance los resultados que desea y ellos desearán imitarlo.