26 de diciembre
¡Dios no decepciona a los que deciden confiar en Él!
La mayor honra que el ser humano puede recibir del Creador es ser llamado hijo de Dios.
No es difícil entender la Palabra, pero al que no es espiritual se le dificulta aceptarla.
Dios Se alegra cuando asumimos nuestros errores, pedimos perdón y no culpamos a los demás por ellos.
La promesa más importante es recibir al Espíritu Santo, ¡esa es la promesa de las promesas!
Dios quiere habitar en nosotros para que seamos Su templo, ¡que propuesta maravillosa!
Todos los que se entregan a Dios con sinceridad reciben al Espíritu Santo, y Él los capacita para que Lo sirvan.