23 de diciembre
Dios no desiste de nadie. Mientras usted respire, Él siempre le extenderá la mano.
Dios Se alegra cuando asumimos nuestros errores, pedimos perdón y no culpamos a los demás por ellos.
La promesa más importante es recibir al Espíritu Santo, ¡esa es la promesa de las promesas!
Dios quiere habitar en nosotros para que seamos Su templo, ¡que propuesta maravillosa!
Todos los que se entregan a Dios con sinceridad reciben al Espíritu Santo, y Él los capacita para que Lo sirvan.