17 de julio
¡Dios te da la oportunidad de arrepentirte y te ayuda a levantarte!
Dejá de culpar a los demás por tus errores. Aprendé de ellos y decí: «Heme aquí, Señor».
En una ocasión, fui trasladado de una iglesia muy grande a una muy pequeña, y alguien me preguntó…
No revelamos lo que hay en nuestro corazón en lo que pedimos, sino en lo que ofrendamos.