Divórciese del mal
Cuando reconocemos que el Altar representa al Propio Dios ya no ignoramos al Altar.
Cuando reconocemos que el Altar representa al Propio Dios ya no ignoramos al Altar.
En los últimos días, el Espíritu Santo nos ha usado para explicar la diferencia entre alguien que visita, pasa y los que habitan, que viven en el Refugio del Altísimo.
Las malas amistades pueden alejar a una persona de la Iglesia, Casa de Dios, por varios motivos, y muchas veces eso ocurre de manera sutil.
Hay algo que no les faltó a los siervos de Dios en el pasado y que NO nos puede faltar a nosotros.
El día esperado por más de 20 años llegó y quedará marcado en la vida de las familias que estuvieron presentes en la Catedral de mi Familia de Berazategui.
Medite en el siguiente mensaje.