¿Por qué a mí aún no…?
“¿Por qué aún no fui Sellado con el Espíritu Santo si Lo he deseado, he creído, Le he pedido, he buscado y esperado?”.
Porque con Dios no basta con pensar, orar, desear o hablar. Todo eso es importante, pero hay que materializar la fe en acciones inéditas, que van más allá de pensar y desear.
El problema de la religiosidad
Los religiosos hacen todo lo mencionado: oran, meditan, desean, “creen”, buscan, esperan, pero no reciben el Sello del Espíritu Santo.
¿Por qué? Porque se quedan en palabras y pensamientos, sin acciones concretas de un corazón entregado al 100 % en el Altar.
Dios no responde a palabras vacías, sino a una entrega real en el Altar.
Este pueblo con los labios Me honra, pero su corazón está muy lejos de Mí. Mateo 15:8
LO INÉDITO
Dios Busca un corazón acompañado de una entrega 100 % incondicional, que se refleje en algo nuevo, impactante, diferente, INÉDITO.
Hay miles de casos verídicos en la Iglesia Universal en todo el mundo, de personas que Recibieron el Sello del Espíritu Santo en hospitales, cárceles, centros de rehabilitación, con poco conocimiento Bíblico, con pocos días, semanas o meses en la Universal. Pero como hicieron lo INÉDITO para Dios, fueron Selladas.
No fue casualidad que la Primera vez que el Espíritu Santo Descendió quedara registrada en el Libro de Hechos. No fueron pensamientos, deseos, creencias, palabras, alabanzas o clamores, sino HECHOS. Los Hechos revelados en el Altar dejan en evidencia la verdadera obediencia, confianza, entrega, perseverancia y sacrificio inédito.
El ejemplo de los discípulos
El Señor Jesús no les Dijo el día exacto en que Recibirían el Sello del Espíritu Santo.
Desde Su Resurrección, Él estuvo 40 días con ellos. Luego, en el cuadragésimo día, Ascendió a los Cielos a la vista de Todos, y pasaron 10 días más hasta el Pentecostés (la Fiesta de las Primicias, la Cosecha).
En total, fueron 50 días de aprendizaje, oración, meditación, búsqueda, espera, obediencia y dependencia.
Y reuniéndolos, les mandó que no salieran de Jerusalén, sino que esperaran la Promesa del Padre… Hechos 1:4
De los 500, solo los 120 que hicieron lo INÉDITO Recibieron el Sello de Propiedad Exclusiva del Espíritu Santo.
Así que ahora sabemos por qué algunas personas, aun deseando, meditando, orando, creyendo o buscando, no recibieron el Sello del Espíritu Santo: porque aún falta añadir a ese deseo la entrega del corazón en el Altar de manera INÉDITA.
La Respuesta de Dios es proporcional a nuestra entrega.
No hay magia: hay Alianza, hay una entrega total. Nuestro INÉDITO abre paso a lo INÉDITO de Dios.
Para concluir, hago esta pregunta: ¿Considerás al Espíritu Santo…?
- ¿Mayor que todos?
- ¿Mayor que todo?
- ¿Mayor que vos mismo?
- ¿La Mayor Riqueza que el ser humano puede alcanzar?
Si tus respuestas han sido: “¡Sí, sí, sí, sí!”, ¿entonces por qué hacés menos para Él de lo que ya hiciste por todos, por todo o por vos mismo?
Por esta razón, quien realmente quiere ser Sellado por el Espíritu Santo debe demostrarlo voluntariamente con su obediencia, confianza, dependencia, entrega, perseverancia y acciones INÉDITAS en el Altar.
Este es el Criterio Divino para separar a los fervorosos de los religiosos; a los convencidos de los convertidos; a los decididos de los dudosos.
Presentá tu entrega total: mente (espíritu), alma (corazón) y vida (cuerpo) en el Altar del Dios Vivo en este Pentecostés, y decile: “Aquí está mi todo, como semilla en Tu Altar. Séllame con Tu Espíritu Santo como propiedad exclusiva Tuya, para que yo Te sirva todos los Días de vida en la Tierra y por toda la Eternidad. ¡Amén!”.
Pero, ¿estás dispuesto a admitir, oh hombre vano, que la fe sin obras es estéril? ¿No fue justificado por las obras Abraham nuestro padre cuando ofreció a Isaac su hijo sobre el Altar? Ya ves que la fe actuaba juntamente con sus obras, y como resultado de las obras, la fe fue perfeccionada; y se cumplió la Escritura que dice: Y ABRAHAM CREYÓ A DIOS Y LE FUE CONTADO POR JUSTICIA, y fue llamado amigo de Dios. Santiago 2:20-23
Nos vemos en breve, ¡en la IURD o en las Nubes!
Obispo Julio Freitas



