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LIMPIA, ORDENADA Y HABITADA

16 de octubre 2026

LIMPIA, ORDENADA Y HABITADA

¿Por qué el Señor Jesús revela la estrategia del diablo y sus demonios en Mateo 12?

• Porque no basta con estar limpio y ordenado; es necesario ser Habitado por el Espíritu Santo.

Cuando el espíritu inmundo sale del hombre, pasa por lugares áridos buscando descanso, y no lo halla. Entonces dice: ‘Volveré a mi casa de donde salí’. Y cuando llega, la encuentra desocupada, barrida y arreglada. Mateo 12:43-44

1. BARRIDA: LIBERADA DE LA BASURA

Los espíritus afectan todas las áreas de la vida de una persona, haciéndola estar “sucia”. Entonces, ser barrida significa quitar lo que está contaminando y destruyendo su vida.

Cuando ella busca al Dios Vivo con sinceridad y es Liberada de los espíritus malignos, de la brujería, de los rituales y de la hechicería, comienza una nueva etapa en su vida. Esta limpieza abarca diferentes áreas:

• Emocional: traumas, resentimientos, complejos, miedos y heridas del pasado.

• Mental: pensamientos destructivos, desesperanza, ideas suicidas, ataques de pánico y doble personalidad.

• Espiritual: incredulidad, soberbia, resistencia a la Palabra de Dios, actitudes que impiden una verdadera entrega a Él, audición de voces y visión de sombras.

• Física: adicciones, insomnio, enfermedades incurables y cansancio sin razón.

Sin embargo, hay que diferenciar los problemas espirituales de los psicológicos, emocionales y físicos; pueden relacionarse, pero no son lo mismo ni deben tratarse de la misma manera.

2. ORDENADA: CADA COSA EN SU LUGAR

El Señor Jesús también Dijo que la casa (la persona) estaba “arreglada”. Esto nos enseña que no basta con quitar lo malo, la suciedad, la basura espiritual, emocional, psicológica y física; es necesario poner en orden lo que está desordenado.

Ser ordenada significa dejar de vivir bajo el dominio del desorden y la indisciplina, y aprender a vivir con responsabilidad. Algunos ejemplos son:

• El matrimonio: reconstruir la confianza y asumir responsabilidades.

• La familia: restaurar el diálogo, el respeto y la unión.

• La economía y el trabajo: actuar con responsabilidad, disciplina y honestidad.

• La vida personal: abandonar el aislamiento perjudicial, cumplir los compromisos y desarrollar los talentos recibidos.

La Liberación debe marcar el comienzo de una Transformación, pero la persona también debe tomar decisiones, cambiar hábitos, alejarse de personas, lugares y prácticas que no le hacen bien y perseverar en la Práctica de la fe inteligente.

3. HABITADA: LLENA DEL ESPÍRITU SANTO

Aquí está el punto central de la Enseñanza del Señor Jesús: la casa puede estar limpia y ordenada, pero si sigue desocupada, corre un gran riesgo: que el espíritu maligno regrese y traiga siete espíritus peores que él para ocuparla.

La gran Lección Divina es que no basta con liberarse de lo sucio y de lo malo, no basta con recibir una o varias bendiciones, como reconciliarse en el matrimonio, ser curado de una enfermedad incurable, restaurar la familia, dejar las adicciones o prosperar profesionalmente.

Todo eso es importante y forma parte de las Promesas Divinas, pero la persona necesita mucho más: ser Habitada por el Espíritu Santo.

Por eso, es importante entender que:

• No se trata solo de tener una vida mejor.

• No se trata solo de tener conocimientos Bíblicos.

• No se trata solo de disfrutar de las Bendiciones.

• No se trata solo de buscar a Dios.

Se trata de que la persona Le entregue la vida al Señor Jesús y Lo reciba como Único y Suficiente Salvador, sepultando la vieja vida de pecados, Bautizándose por arrepentimiento y Buscando al Espíritu Santo para que Forme Su Carácter en ella.

Esto es fundamental, porque el Espíritu Santo Es el Único Capaz de Producir una vida marcada por la humildad, la perseverancia, la confianza, la obediencia, la gratitud, la responsabilidad y la fidelidad a Dios.

Entonces, la seguridad espiritual no consiste en confiar solo en una experiencia de liberación, sino en mantener una Comunión viva con Dios, permanecer en Su Palabra y perseverar siempre en la fe.

La estrategia del diablo y sus demonios es volver a ocupar lo que quedó desocupado; por eso, la prioridad debe ser recibir al Espíritu Santo y, para quienes ya Lo recibieron, permanecer Llenos de Él.

Recordá lo siguiente:

• Barrida: libre de lo que destruía.

• Ordenada: dispuesta a vivir de manera diferente.

• Habitada: entregada al Espíritu Santo.

¿No sabéis que sois Templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en vosotros? Si alguno destruye el Templo de Dios (acepta ser morada de los espíritus malignos: ‘basura, desorden’), Dios lo destruirá a él, porque el Templo de Dios es Santo, y eso es lo que vosotros sois. 1 Corintios 3:16-17

¡Nos vemos en la IURD o en las Nubes!
Obispo Julio Freitas