Del tropiezo a la Victoria
Aunque al inicio hayas fallado, no necesitás terminar derrotado:
Pablo y sus compañeros zarparon de Pafos, y llegaron a Perge de Panfilia; pero Juan —Marcos—, apartándose de ellos, regresó a Jerusalén… Hechos 13:13
Juan Marcos tropezó al principio, pero reconoció sus errores, se dejó Moldear por Dios a través de su tío Bernabé. El Espíritu Santo lo llamó, levantó, lapidó y le dio una nueva oportunidad, y él la agarró con todas sus fuerzas espirituales, siendo humilde, practicando la fe, la gratitud, la paciencia y la perseverancia. ¿Por qué?
Porque Dios Es Rico en Misericordia:
Pero Dios, que Es Rico en Misericordia, por causa del Gran Amor con que nos Amó, aun cuando estábamos muertos en nuestros delitos, nos dio Vida Juntamente con Cristo […] a fin de poder mostrar en los siglos venideros las sobreabundantes Riquezas de Su Gracia por Su Bondad para con nosotros en Cristo Jesús. Efesios 2:4-5,7
Cada día es una oportunidad:
Que las misericordias del SEÑOR jamás terminan […] son nuevas cada mañana; ¡Grande es Tu Fidelidad! El SEÑOR es mi porción, dice mi alma, por eso en Él espero. Lamentaciones 3:22-24
Observemos con criterio
La misericordia de Dios es real, pero solo la disfrutamos estando cerca de Él:
… Volveos a Mí […] y Yo Me volveré a vosotros… Zacarías 1:3
Separados de Cristo nada podemos hacer:
Yo Soy la Vid, vosotros los sarmientos […] separados de Mí nada podéis hacer. Juan 15:5
La fuerza espiritual solo viene de Cristo:
Todo lo puedo en Cristo que me Fortalece. Filipenses 4:13
El ejemplo de Juan Marcos
Juan Marcos fue un ejemplo de cobardía, abandono, vergüenza; también fue motivo de tropiezo e incluso de separación entre Pablo y Bernabé, como registra Hechos 15:37-39.
Pero con humildad, reconocimiento, obediencia y perseverancia el Espíritu Santo lo Moldeó y se convirtió en un Colaborador fiel, fuerte, valiente y un estímulo para Pablo y la Iglesia en Colosenses 4:10-11.
¿Quién necesita aplicarlo en su Ministerio?
Si un Misionero, Auxiliar o Pastor tropieza, no significa que es su fin. Si esta persona reconoce, se humilla, permanece y se deja pulir por Dios, Él lo Levanta, Fortalece y Transforma para Su Gloria. El que permanece en Jesucristo dará abundante Fruto y será Vencedor para la Eternidad.
No es cuento; palabras finales
¿Te falta ánimo?
Acordate de Juan Marcos: de tropiezo inicial a campeón espiritual.
Vos también podés ser un siervo útil y Consagrado en las Manos del Dios Vivo.
¡Fuerza! Nos vemos en la Obra del Señor, o en las Nubes con Cristo.
De tu fiel escudero, Ob. Julio F.



