9.ª Bienaventuranza
Cuando nos rendimos, valoramos y buscamos al dueño del Espíritu de estas 9 bienaventuranzas, al Espíritu de Jesús, ¡el Espíritu Santo!
Cuando nos rendimos, valoramos y buscamos al dueño del Espíritu de estas 9 bienaventuranzas, al Espíritu de Jesús, ¡el Espíritu Santo!
Dios permite que pasemos por injusticias para que las personas vean la diferencia entre los que practican y los que no practican la justicia.
“Bienaventurados los misericordiosos, pues ellos recibirán misericordia”. Mateo 5:7 Ser misericordioso es una tarea muy difícil para los que no conocen a Dios. Sin embargo, para los que han probado la Alegría de la Salvación ofrecida por el Señor Jesús, es una carga liviana …
Esta mansedumbre no tiene nada que ver con la apatía o con la comodidad, sino con la serenidad y la blandura de genio, que nos hace ignorar ciertas oposiciones e incluso afrentas.
La transformación es tan grande que la persona que antes era miedosa, acomplejada y mentirosa, se vuelve valiente y fuerte; alguien con valores y carácter.
Entonces, el Reino de los Cielos es para los pobres de espíritu, los humildes para aprender, reconocer, cambiar, mejorar y obedecer, practicar lo que está escrito.