¿Debo aparentar ser fuerte o débil?
Es importante que entiendas que los hombres y las mujeres de Dios, en medio de los cambios, desafíos y amenazas a su fe, a su integridad física y a su estatus social, también temieron.
Por eso, para que no te sientas incapaz, Dios dejó registrada la declaración de Pablo, que también conoció la debilidad, el temor y hasta el temblor, pero entendió que no todo dependía de su capacidad.
Y estuve entre vosotros con debilidad, y con temor y mucho temblor. Y ni mi mensaje ni mi Predicación fueron con palabras persuasivas de sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de Poder, para que vuestra fe no descanse en la sabiduría de los hombres, sino en el Poder de Dios. 1 Corintios 2:3-5
También podés encontrar siete ejemplos Bíblicos de mujeres que manifestaron su fe y dependencia de Dios:
1. Sara creyó en la promesa de Dios (Génesis 21:1-3; Hebreos 11:11).
2. Jocabed, madre de Moisés, protegió a su hijo por medio de la fe (Éxodo 2:1-10; Hebreos 11:23).
3. Débora, profetisa y jueza, actuó con valentía frente a la batalla (Jueces 4–5).
4. Ana, madre de Samuel, perseveró en oración y entregó a Dios lo que más había deseado (1 Samuel 1–2).
5. Ester, esposa de un esposo pagano, arriesgó su vida para interceder por su pueblo (Ester 4:14-16).
6. Ana, la profetisa, una mujer viuda que servía a Dios con ayunos y oraciones todos los días en el Templo y que reconoció al Niño Jesús como el Redentor (Lucas 2:36-38).
7. María, madre del Señor Jesús, recibió la Palabra de Dios y respondió con obediencia y entrega (Lucas 1:38).
Así como estas mujeres de fe, Pablo tampoco tuvo que aparentar ser fuerte para que Dios Obrara en él y a través de él.
Aprendé y aceptá el hecho de que no necesitás sentirte más capaz hoy ni ningún otro día; lo que necesitás es recordar de dónde proviene tu Fuerza y que tu confianza no puede descansar…
• … en lo que sabés.
• … en lo que podés hacer.
• … en lo que conquistaste.
Sino en quien Dios Quiere Transformarte y en lo que Él puede hacer a través de vos para Su Gloria.
Este Poder de Dios es la Acción Libre del Espíritu Santo dentro de vos, cuando Le entregás el control de tus emociones, voluntades y prioridades.
¡Nos vemos en la IURD o en las Nubes!
Obispo Julio Freitas



