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La parte de la Armadura de Dios que nadie te dijo

3 de octubre 2026

La parte de la Armadura de Dios que nadie te dijo

La armadura de Dios para el cristiano

Por lo demás, fortaleceos en el Señor y en el Poder de Su Fuerza. Revestíos con toda la Armadura de Dios para que podáis estar Firmes contra las insidias del diablo. Porque nuestra lucha no es contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los poderes de este mundo de tinieblas, contra las huestes espirituales de maldad en las regiones Celestiales. Por tanto, tomad toda la Armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiéndolo hecho todo, estar firmes. Estad, pues, firmes, CEÑIDA VUESTRA CINTURA CON LA VERDAD, REVESTIDOS CON LA CORAZA DE LA JUSTICIA, y calzados LOS PIES CON EL APRESTO DEL EVANGELIO DE LA PAZ; en todo, tomando el Escudo de la fe con el que podréis apagar todos los dardos encendidos del maligno. Tomad también el YELMO DE LA SALVACIÓN, y la Espada del Espíritu que es la Palabra de Dios. Con toda oración y súplica orad en todo tiempo en el Espíritu, y así, velad con toda perseverancia y súplica por todos los santos… Efesios 6:10-18

El Espíritu Santo nos Revela en la Sagrada Biblia que nos pongamos toda la Armadura de Dios. Pero ¿qué parte enfatiza? Toda la Armadura. Sin embargo, si te fijás bien, vas a notar que hay una parte del cuerpo que queda completamente vulnerable.

Tenemos el Cinturón de la Verdad, la Coraza de Justicia, la Espada del Espíritu, el Calzado del Evangelio de la Paz, el Escudo de la Fe y el Yelmo de la Salvación.

Pero no se menciona ninguna protección o armadura específica para la espalda. La espalda queda totalmente expuesta. No creo que eso sea un error en la Sagrada Biblia. Creo que Dios quiere Enseñarnos tres cosas que muchos no se percatan y por eso son afectados por los dardos inflamados del maligno.

Lo primero que he visto es:

No se menciona la protección de la espalda porque no fuimos Llamados, Ungidos y Enviados a la guerra para huir de las batallas, sino para enfrentarlas con la frente en alto. Fuimos Llamados a avanzar, no a retroceder. A mirar hacia delante y no hacia los costados ni atrás.

Cuando mirás atrás, los demonios se alegran, porque te volvés vulnerable y fácil de ser afectado.

Porque estás desobedeciendo el Orden del Señor Jesús que dos ocasiones mencionó sobre el peligro de mirar hacia atrás, cuando Mencionó la mujer de Lot (“No te olvides…”), y del Llamado del Siervo, cuando Dijo (“No mires hacia atrás…”).

Lo segundo es:

Si Dios no nos da una armadura para la espalda, es porque Él Mismo Quiere cubrirnos las espaldas con Su Manto de Salvación, Protección, Su Propia Presencia.

Él es nuestro Respaldo, Protector, Retaguardia y también pone a Sus Siervos a nuestro alrededor para darnos ejemplos de cómo luchar y ayudar unos a otros.

Lo tercero es:

Dios Promete en Su Palabra pelear por vos.

Dios me ha Revelado en este último viaje Misionero a Bolivia que este detalle es para que no confiemos en nuestra capacidad, nuestra experiencia, nuestro conocimiento y nuestros años de Obra, y que siempre confiemos y dependamos de Él, porque Le es imposible fallar. Él es Quien cubre nuestra espalda.

Esto significa que Dios no solo Quiere pelear a tu lado, sino que también te Garantiza estar en tu retaguardia y proporcionarte la victoria.

Él no solo está con vos, también te respalda.

Y si Él es tu respaldo, está en cada paso con vos en esta vida, en Su Obra, no importa quién o qué venga en tu contra.

  • La esclavitud no pudo retener a José.
  • El mar no pudo detener a Moisés.
  • A David no pudieron detenerlo ni sus hermanos, ni Saúl, ni el gigante.
  • Ni la tumba ni la muerte pudieron retener al Señor Jesús.

Si las limitaciones de los Discípulos, que eran hombres sencillos, no pudieron impedir que la Sagrada Biblia fuera Escrita y llegara a millones de personas, incluso a nosotros…

Si el Espíritu nos Libró de muerte y nos trajo a la Universal para que Lo Conociéramos y hoy somos millones en todo el mundo…

Entonces nada ni nadie puede detenerte, ni puede detener el Plan de Dios de ganar muchas almas a través de tu vida, testimonio, carácter y fidelidad.

Siempre que prediqué sobre David y Goliat hice hincapié en el hecho de que David no huyó ni esperó a Goliat, al contrario, corrió hacia él cuando el gigante fue a su encuentro.

Jesús no evitó a Sus perseguidores, a los que Lo odiaban, a Judas, la Cruz, fue directamente hacia ellos y los enfrentó con la Cabeza Alta.

Dios tampoco quiere que huyas de tus batallas. Él quiere que las enfrentes de frente.

Si Él vive en tu interior, Él va adelante de vos, atrás de vos y a tu lado SIEMPRE.

El que está en vos Es Más Grande que el que está en el mundo, atrás y a tu alrededor, porque Él es nuestro Manto de Protección y Salvación. Este Manto solo puede estar atado a nuestra espalda espiritual por medio de la obediencia incondicional.

  • Si Dios te manda a salir de algún lado, no mires hacia atrás.
  • Si hay un Faraón delante de vos, es porque Dios ha Visto un Moisés dentro de vos.
  • Si hay un Goliat caminando en tu dirección, es porque Dios sabe que hay un David dentro de vos.
  • Si hay una sentencia de muerte en tu contra, es porque Dios ha Visto una Ester dentro de vos.

Nadie, realmente nadie, sea político, amigo, religioso, famoso o familiar puede Protegerte como Dios.

Por eso, pongámonos toda la Armadura de Dios, pero nunca olvidemos que Él debe ser nuestra retaguardia, para cubrirnos la espalda.

¡Nos vemos en la IURD o en las Nubes!
Obispo Julio Freitas