¿Cómo Alcanzar la Justicia Divina?
Muchos sufren injusticias y esperan que, con el paso del tiempo, las cosas cambien. Sin embargo, la injusticia no se supera simplemente esperando. La injusticia se supera buscando la Justicia Divina.
La Palabra de Dios nos enseña:
Sembrad para vosotros según la justicia, segad conforme a la Misericordia; romped el barbecho, porque es tiempo de buscar al SEÑOR hasta que venga a enseñaros Justicia. Oseas 10:12
Fijate que Dios no Dice: «Esperad hasta que llegue el momento». Sino que Él nos Manda:
- «Sembrad según la justicia».
- «Romped el barbecho».
- «Este es el tiempo».
- «Buscad al Señor».
El barbecho es una tierra que permanece sin ser trabajada durante uno o dos años para que repose. Espiritualmente, representa la comodidad, la resignación, la pasividad de quien deja de luchar y se acostumbra a convivir con la injusticia.
Pero Dios nos Manda a romper ese barbecho.
Quien necesita recibir la Justicia Divina no puede quedarse esperando que ella llegue por sí sola. Debe buscarla, perseguirla, clamar por ella y demostrar delante de Dios que realmente desea ver un cambio en su situación.
Por esta razón, he invitado a los Diezmistas a realizar un propósito de fe: dibujar la silueta de su mano sobre una hoja de papel, apoyada en la orilla del Altar de su Universal y escribir dentro de ella la injusticia que necesitan superar sí o sí.
Luego, este Domingo, presentar esa petición sobre el Altar de la Iglesia Universal juntamente con sus Primicias y una Ofrenda de Esfuerzo.
¿Para qué?
Para que, así como ocurrió con Jacob, Dios espera ver también nuestra fidelidad (en devolver las Primicias), nuestra aflicción (no dejarse influenciar por los malos ejemplos, no murmurar, no maldecir…) y la labor de nuestras manos (dar lo mejor de nosotros en todo lo que hacemos).
Está escrito:
Si el Dios de mi padre, Dios de Abraham, y temor de Isaac, no hubiera estado conmigo, ciertamente me hubieras enviado ahora con las manos vacías. Pero Dios ha visto mi aflicción y la labor de mis manos, y anoche hizo justicia. Génesis 31:42
Dios vio la fidelidad de Jacob hacia Él, poniéndoLo en primer lugar de verdad.
Dios vio la aflicción de Jacob.
Dios vio el trabajo de sus manos.
Y Dios Hizo Justicia.
Lo mismo Quiere Dios que suceda con cada uno de nosotros.
Si existe una injusticia que te ha estado afligiendo, no permanezcas en el «barbecho» espiritual de la espera y la resignación. Es tiempo de buscar al Señor con todas tus fuerzas, de sembrar según la Justicia Divina y presentar delante del Altar la prueba de tu fe.
Cuando Dios ve la fidelidad, la aflicción y la labor de nuestras manos, Él manifiesta Su Justicia.
Es tiempo de buscar a Dios de forma práctica, hasta que Él venga y haga llover Justicia sobre tu vida.
Fuerza, Dios cuenta con vos y yo también.
¡Nos vemos en la IURD o en las Nubes!
Obispo Julio Freitas



