El pasado domingo 29 de marzo se realizó un megaevento para las Familias en Parque Roca, donde 15.000 personas se acercaron con Fe para clamar al Dios Vivo y presentar sus pedidos, en busca del Milagro que tanto necesitaban. El encuentro fue ministrado por el Obispo Julio y Viviane Freitas.
Y a pesar de las condiciones climáticas, la lluvia no fue un impedimento. La Fe de cada persona se mantuvo firme y el evento continuó con la misma intensidad, demostrando que cuando hay una entrega sincera, nada puede detener lo que Dios quiere hacer.
Fue una mañana en la que miles de personas experimentaron algo más que palabras: vivieron la Manifestación del Poder de Dios en sus vidas. Muchos encontraron Paz en medio de sus luchas, recibieron sanidad física y espiritual, vieron restauración en sus familias y fueron libres de aquello que los oprimía.
En ese mismo espíritu, durante el encuentro se compartió un mensaje basado en Colosenses 1:20-23, donde se transmitió que, a pesar de las malas decisiones del ser humano y de haberse alejado de Dios, Él nunca dejó de buscar la Reconciliación. Y que, por medio del Sacrificio de Jesús, hoy existe la oportunidad de acercarse nuevamente al Creador y vivir una vida Transformada. Como está escrito:
“… y por medio de Él Reconciliar todas las cosas Consigo, habiendo Hecho la Paz por medio de la sangre de Su Cruz, por medio de Él, repito, ya sean las que están en la Tierra o las que están en los Cielos. Y aunque vosotros antes estabais alejados y erais de ánimo hostil, ocupados en malas obras, sin embargo, ahora Él os ha Reconciliado en Su Cuerpo de carne, mediante Su muerte, a fin de presentaros santos, sin mancha e irreprensibles delante de Él, si en verdad permanecéis en la Fe bien cimentados y constantes, sin moveros de la esperanza del Evangelio que habéis oído…”. Colosenses 1:20-23
A partir de este mensaje, se destacó que ser santo no significa ser perfecto, sino decidir ser separado para Dios, dejando atrás lo que no Le agrada y tomando la decisión de vivir conforme a Su voluntad. Es decir, no se trata de perfección, sino de decisión. También se enfatizó que Jesús no solo quiere que seamos Sus discípulos o amigos, sino que tengamos un vínculo verdadero con Él, como hermanos.
Se vivió un gran avivamiento, sí, pero también hubo una expresión concreta de amor al prójimo: se recolectaron más de 15 toneladas de alimentos no perecederos, lo que beneficiará a 1.500 familias.
A lo largo de toda la jornada se vivieron momentos de meditación en la Palabra, oración y búsqueda del Espíritu Santo, donde cada persona tuvo la oportunidad de acercarse a Dios, reconciliarse y renovar su Fe.
Si estuviste presente, contanos qué te pareció este megaevento. Y si no tuviste la oportunidad de asistir, te esperamos en Av. Corrientes 4070, Almagro, o en la Universal más cercana a tu domicilio.
La Universal abre sus puertas todos los días, con reuniones enfocadas en las diferentes áreas de la vida. Además, antes o después de cada reunión se brinda orientación espiritual a quienes la necesitan.



