El que es de Dios permanece
El diablo envidió al hombre, porque él andaba con Dios, por eso lo tentó con palabras mentirosas hasta hacerlo pecar.
El diablo envidió al hombre, porque él andaba con Dios, por eso lo tentó con palabras mentirosas hasta hacerlo pecar.
No, usted no tiene nada bajo control, ni siquiera sabe lo que el próximo minuto le reserva.
Oremos, no para cambiar a Dios ni Sus planes, sino para tener comunión con Él.
Así como en una casa cada parte de las habitaciones y de los muebles necesitan orden, nuestra mente también.
Dios me mostró que todo depende del lugar donde ponemos nuestros ojos.
Los diezmos y las ofrendas siguen probando el corazón humano…