¿Y ahora qué?
El momento en que recibiste el Sello del Espíritu Santo fue más que una experiencia…
La mayor batalla que una persona enfrenta no es contra las circunstancias, sino dentro de sí misma.
Fue lo que escuché de un Misionero que necesitaba una orientación.
El Señor Jesús Hizo una pregunta que sigue siendo tan actual como el día en que la Pronunció…
Muchos cristianos viven como si tuvieran dos amos, y esa división interior los está destruyendo poco a poco.
La sal del Espíritu Santo da sabor a la relación, fortalece la alianza y protege contra la corrupción del pecado y las tentaciones.
Todos somos practicantes de los ejemplos que observamos y admiramos.