La Reconciliación con Dios nos proporciona Restauración
La reconciliación con Dios no comienza con el sentimiento de condenación o de incapacidad, sino con la humildad de reconocer nuestras faltas.
La reconciliación con Dios no comienza con el sentimiento de condenación o de incapacidad, sino con la humildad de reconocer nuestras faltas.
Recordá los testimonios: si otros pudieron, vos también podés.
En la práctica, ¿qué significa honrar a Dios en primer lugar?
El crecimiento espiritual exige una muerte consciente a las actitudes y dependencias que nos estancan.
Entre el roble —grande, robusto, fuerte— y el bambú —delgado, alto—, ¿cuál dirías que es el más fuerte?
Estas Palabras del Señor Jesús no son solo una afirmación, sino una advertencia.