Domingo de Revelación: Viviendo la Palabra y la Misericordia de Dios
Si obedecemos lo que está escrito, ya sea mereciéndolo o no, estamos probando que nuestra fe no es verbal, mental o religiosa, sino que es pura y verdadera.
Si obedecemos lo que está escrito, ya sea mereciéndolo o no, estamos probando que nuestra fe no es verbal, mental o religiosa, sino que es pura y verdadera.
Cuando Dios nos extiende Su Mano, no es para condenarnos, humillarnos o debilitarnos, sino para levantarnos, fortalecernos y guiar nuestros pasos.
Dios nos invita a obedecer Sus Mandamientos para que disfrutemos de Su Bendición y Felicidad.
Cuando la Palabra de Dios viene es para producir estas 3 cosas importantísimas en una persona…
Lo que ya pasó, pasó, y ya no puede modificar mi pasado.
Lealtad ya no es una palabra muy común en nuestra sociedad, por esa razón existen tanta irresponsabilidad, indisciplina y falta de madurez.
Dios deja claro que nuestros enemigos (lo que nos separa de Dios) deben ser derrotados (superados).
Dios deja claro en Su palabra y nos muestra a través de Su carácter que el perdón es necesario para que haya Salvación.
Ninguna tentación, que Dios permite en nuestra vida, es más de lo que podemos soportar; Él siempre nos da la salida.