Honrá al Padre Celestial
Quien honra al Padre Celestial en primer lugar no teme sembrar en tierra seca; la Bendición rompe la tradición y produce cosecha aun en sequía.
Y hubo hambre en la tierra (…) Y se le Apareció el SEÑOR, y Dijo: No desciendas a Egipto; quédate en la tierra que Yo te Diré. Génesis 26:1,2
Isaac se hizo fuerte al obedecer la Orden de Dios, al no bajar a Egipto: sembró donde nadie sembraba, en tierra hostil y en tiempo de escasez, y recibió la Bendición de Dios con una cosecha de ciento por uno.
Esto nos enseña que quien pone a Dios en Primer Lugar, quien es Diezmista Fiel y Ofrenda con Fe, no se deja limitar por el historial negativo familiar, por la incredulidad ajena ni por las circunstancias. Se atreve, desafía a aprender, a cambiar de método y a sembrar con esperanza.
Nunca nadie de su familia había sembrado antes. Sus ancestros y su Padre Abraham solo trabajaron con ganado y ovejas.
Todos en su casa criaban ganado y ovejas, pero Isaac fue el primero en disponerse a hacer algo diferente, arriesgado, trabajoso y desafiador. Innovó, creyó, cambió y superó.
Y sembró Isaac en aquella tierra, y cosechó aquel año ciento por uno. Y el SEÑOR lo Bendijo. Génesis 26:12
Isaac deja cinco principios para todos los que necesitan superar un momento difícil en su vida material:
1. Quedate en la tierra
• No busques la salida fácil ni dependas solo de recursos humanos; confiá en Dios y en tu propia fe para actuar.
• Isaac NO bajó a Egipto, sino que permaneció donde Dios le Dijo.
2. No mires a los demás
• No te dejes llevar por la opinión o la conducta ajena; definí tu propósito y trabajá conforme a él.
• Los ciudadanos de aquellas tierras no sembraban por miedo a perder la semilla, porque no llovía.
3. No esperes el momento perfecto
• Sembrá aun en la escasez; Dios puede regar tu siembra con Su rocío cuando no hay lluvia.
• Mientras Isaac dormía, Dios rociaba su siembra.
4. Esperá y confiá
• Mantené la paciencia y la fe: Dios hará Su parte y la semilla brotará.
• Hay que saber esperar y confiar en que lo que nuestros ojos no ven es lo que Dios está haciendo.
5. Disfrutá la cosecha en familia
• La Bendición alcanzará tu hogar; la prosperidad, fruto del Diezmo y la Ofrenda, se compartirá y se celebrará en familia.
• Y tu testimonio bendecirá a otros y ayudará a que la Obra de Dios avance en tu Ciudad.
Honrar a Dios en primer lugar transforma la forma de actuar: rompe límites, abre la mente y produce milagros donde otros ven imposibilidad.
Delante de todo lo que hemos aprendido de los Manuscritos Sagrados, tomá la decisión de honrar a Dios. Él te Bendecirá en todo.
Arreglá tu situación con Él ya, hoy, ahora, ahí donde estás. Hacé una Oración sincera, pedile perdón y hacé el Voto de Betel.
Cuando vayas a la Universal, pedile al Pastor, a la Esposa o al Misionero la palabra PRIMICIAS. Acercate al Altar y hacé el Voto de Betel (Puerta del Cielo Abierta en mi vida).
Nunca más quedarás postrado, porque Dios te sostendrá de tu mano.
El Mesías Jesús Afirmó:
No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda Palabra que sale de la Boca de Dios. Mateo 4:4
El Pan de Dios es Vida, Dirección, Sabiduría, Fortalecimiento y Equilibrio.
¡Nos vemos en la IURD o en las Nubes!
Obispo Julio Freitas



