9.ª Bienaventuranza
“Bienaventurados seréis cuando os insulten y persigan, y digan todo género de mal contra vosotros falsamente, por causa de Mí”. Mateo 5:11
Cada vez que nos propongamos a hacer las cosas bien a los ojos de Dios, esté seguro de que los espíritus malignos se levantarán, usando a las personas más cercanas a nosotros, porque sus palabras nos llegan más debido a su cercanía, como familiares y amigos.
Cuantos son los que, antes de llegar a la presencia de Dios, cuando eran egoístas, negativos, violentos, tomaban o consumían sustancias, sus “amigos” los acompañaban en esas prácticas; pero, ahora que reconocen que necesitan cambiar y quieren dejar esa vida, son insultados de la peor manera por esas personas.
Cuantos son los que eran padres ausentes o estaban involucrados en aventuras extramatrimoniales, su entorno les decía: “Seguí tu corazón”, “Sigue la moda”; aun sabiendo que podrían destruir su matrimonio, o su familia, pero, hoy quieren unirse a Dios y restaurar su familia, y ¡son perseguidos!
O cuando se reunían para hablar mal de los demás y estaban de acuerdo con este tóxico y venenoso comportamiento, pero ahora quieren hablar cosas productivas, vivificantes, como la Palabra de Dios, y son condenadas y juzgadas.
¿Por qué pasa esto?
Porque, cada vez que usted se quiere acercar a Dios; el mal, que es como un parásito que se alimenta de la infelicidad, no querrá perder la fuente de su alimentación, por lo tanto, usará todas sus artimañas para intentar robarle la VERDADERA FELICIDAD, ¡NO SE LO PERMITA!
Algo que le blindará es la enseñanza que el Espíritu está dando a la Iglesia los miércoles, a través del estudio bíblico, los 3 niveles de espiritualidad.
- Es interesante observar cómo Jesús remarcó 2 cosas claves
Primero:
“… falsamente…”
Para que sea falsamente lo que dicen sobre nosotros, es solo si, VERDADERAMENTE, con nuestro carácter santificamos el nombre de Dios.
Segundo:
“… por Mi causa…”
Hay quienes han sufrido y mucho a lo largo de su vida, pero por sus malas decisiones, por ejemplo:
_ se entregaron a quien no tenían que entregarse,
_ confiaron en quien no tenían que confiar,
_ pusieron su corazón en quien no tenía que ponerlo y sufrieron a causa de eso, y su recompensa fue la infelicidad eterna.
Pero, cuando nosotros nos entregamos a quien nos tenemos que entregar, como al Padre, el Dios Vivo:
_ Confiamos en quien tenemos que confiar, es decir, en el Hijo, Jesucristo,
_ Y ponemos el corazón en quien lo tenemos que poner, en el Espíritu Santo; aunque se levanten contra nosotros, aun en medio de los insultos, de las persecuciones y de las calumnias, ¡SEREMOS VERDADERAMENTE FELICES! Porque tenemos la consciencia limpia y nada nos acusa.
“BIENAVENTURADOS SERÉIS cuando os insulten…” Mateo 5:11
¡Esto no termina aquí!, también dice:
“Regocijaos y alegraos, porque VUESTRA RECOMPENSA EN LOS CIELOS ES GRANDE, porque así persiguieron a los profetas que fueron antes que vosotros”. Mateo 5:12.
- Pero ¿cómo podemos enfrentar esto sin titubear, sino con regocijo y alegría?
Cuando nos rendimos, valoramos y buscamos al dueño del Espíritu de estas 9 bienaventuranzas, al Espíritu de Jesús, ¡el Espíritu Santo!
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– 1.ª Bienaventuranza
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– 4.ª Bienaventuranza
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– 7.ª Bienaventuranza
– 8.ª Bienaventuranza
– 9.ª Bienaventuranza



