Blog Mensajes

6.ª Bienaventuranza

28 de marzo 2025

6.ª Bienaventuranza

“Bienaventurados los de limpio corazón, pues ellos verán a Dios”. Mateo 5:8

 ¿Por qué debo mantener mi corazón limpio?

Porque vivimos en una sociedad en la que las personas han sido incrédulas, egoístas, maliciosas, malintencionadas, frustradas; han tenido malos ojos; han sido desconfiadas; han guardado odio, resentimientos, traumas (desde la niñez o adolescencia); han sufrido decepciones y desilusiones amorosas. Todas esas cosas han colaborado para que las personas ensucien su corazón.

Podemos comparar el corazón a un vidrio de una ventana que, si está sucio, no logramos ver a Dios; y nosotros somos los únicos que podemos limpiarlo. Sin embargo, el error de muchos es esperar que la otra persona les pida perdón para perdonar o que los demás reconozcan que se han equivocado para superar lo que pasó; este es un grave error, porque depende de uno mantener el corazón limpio.

Cuando está limpio, uno se ve libre de sentimientos pecaminosos como: orgullo, egoísmo, vanidad, materialismo, ingratitud, enojo, malos recuerdos, venganza o arrogancia.

Con toda diligencia guarda tu corazón, porque de él brotan los manantiales de la vida”. Proverbios 4:23

Debemos ser diligentes cuando se trata del corazón, es decir, cuidadosos, porque solo teniendo un corazón limpio tenemos acceso a Dios. Por eso, siempre debemos mantener nuestro interior puro.

¿Cómo?

Evaluándonos en todo momento, porque solo nosotros sabemos lo que hay en nuestro interior. De esta manera, nos mantendremos limpios delante de Dios y Su paz estará en nuestros corazones. Esta es la señal Divina de que nuestro corazón está limpio.

“¿Quién subirá al monte del Señor? ¿Y quién podrá estar en Su lugar santo? El de manos limpias y corazón puro; el que no ha alzado su alma a la falsedad, ni jurado con engaño. Ese recibirá bendición del Señor, y justicia del Dios de Su Salvación”. Salmos 24:3-5

El monte del Señor y el lugar santo es Su presencia. Las manos limpias y el corazón puro representan una conciencia en paz, sin nada que la condene o acuse; siendo así, nada nos impedirá recibir Su perdón, Su Espíritu y Su Salvación.

Dios no elige a una persona por su apariencia o por lo que hace, sino por lo que elige mantener en su interior. LA VERDADERA FELICIDAD ESTÁ ASOCIADA A QUE MANTENGAMOS UN CORAZÓN LIMPIO DELANTE DE DIOS, solo así veremos al Señor aquí en la Tierra, en nuestras vidas, con un carácter que santifica Su nombre, y en la Eternidad cuando seamos salvos.

– LEÉ TAMBIÉN:
– 1.ª Bienaventuranza
– 2.ª Bienaventuranza
– 3.ª Bienaventuranza
– 4.ª Bienaventuranza
– 5.ª Bienaventuranza
– 6.ª Bienaventuranza
– 7.ª Bienaventuranza
– 8.ª Bienaventuranza
– 9.ª Bienaventuranza

 

previous post

5.ª Bienaventuranza

next post

7.ª Bienaventuranza