El Novio, la Novia y el Amigo
Los Embajadores del Señor Jesucristo y la conciencia de los últimos tiempos
La Iglesia es Su novia, Comprada con Su Sangre, y Él es el Único Novio. Nosotros, como siervos de Dios, independientemente del título que tengamos —Obispos, Pastores, Esposas, Misioneros, Obreros—, no somos dueños de las almas; somos apenas Administradores de Responsabilidades Eclesiásticas que Él nos ha confiado temporariamente.
Por eso, no puede existir entre nosotros ninguna disputa por tener más autonomía, más reconocimiento o más personas bajo nuestro liderazgo, como si los creyentes, siervos, templos nos pertenecieran. Las almas pertenecen al Señor Jesús. Nosotros somos amigos del Novio, Llamados a preparar a la Novia para su encuentro con Él en las Nubes, del cual formaremos parte.
Como dijo Juan el Bautista:
El que tiene la Novia es el Novio, pero el amigo del Novio, que está allí y Le oye, se alegra en gran manera con la Voz del Novio. Y por eso, este gozo mío se ha completado. Es necesario que Él Crezca, y que yo disminuya. Juan 3:29-30
El Espíritu Santo a través del Apóstol Pablo también enseñó:
Porque no nos predicamos a nosotros mismos, sino a Cristo Jesús como Señor… 2 Corintios 4:5
Voy a revelarles las siete Responsabilidades que he “cubierto” en mi experiencia de 37 años de Ministerio como Embajador de Jesucristo:
1. Predicar el Reino de Dios
La principal misión de todo siervo de Dios es anunciar el Reino de Dios, llamando a las personas al arrepentimiento y a la fe en Jesucristo.
Pero Él les Dijo:
… También a las otras ciudades debo Anunciar las Buenas Nuevas del Reino de Dios, porque para esto Yo he sido Enviado. Lucas 4:43
Nuestro mensaje no debe girar alrededor de nosotros, de nuestras experiencias o de nuestros logros, sino del Señor Jesús y de Su Reino. Debemos dar ejemplos, pero hablar más de la Palabra que de nosotros mismos o de otros.
2. Realizar el Bautismo en las Aguas por arrepentimiento
El arrepentimiento es la puerta de entrada para una nueva vida con Dios.
… Arrepentíos, porque el Reino de los Cielos se ha Acercado. Mateo 4:17
Nadie puede experimentar una Transformación verdadera sin reconocer sus pecados y decidir abandonarlos definitivamente para siempre.
3. Buscar y Ministrar el Bautismo con el Espíritu Santo
No basta con que las personas conozcan la Palabra; necesitan ser revestidas del Poder de Dios, para que no se vuelvan religiosas.
… pero recibiréis Poder cuando el Espíritu Santo venga sobre vosotros. Hechos 1:8
El Bautismo con el Espíritu Santo es el Sello de Dios Padre que capacita al hijo de Dios para vivir una vida santa y servir eficazmente al Señor hasta el último suspiro.
4. Trabajar para que las personas nazcan del Espíritu
Nuestro objetivo no es formar seguidores nuestros, ni miembros de la Iglesia institucional, sino discípulos de Jesús.
… que no Nacieron de sangre, ni de la voluntad de la carne, ni de la voluntad del hombre, sino de Dios. Juan 1:13
Quien Nace del Espíritu desarrolla una relación personal con Dios y aprende a depender de Él. No se encariña con nosotros, sino con la Palabra.
5. Fortalecer y cargar a los débiles
Los débiles no deben ser ignorados, excluidos ni descartados.
Llevad los unos las cargas de los otros… Gálatas 6:2
… animéis a los desalentados, sostengáis a los débiles… 1 Tesalonicenses 5:14
El verdadero Pastor no abandona a la oveja herida; la cuida hasta que recupere fuerzas, para que siga al Buen Pastor, Jesús.
6. Hacer Discípulos
Dondequiera que estemos, podemos y debemos formar Discípulos comprometidos con Jesucristo y Su Obra.
Id, pues, y haced discípulos de todas las naciones… Mateo 28:19
El Discipulado no consiste únicamente en enseñar conocimientos, sino en transmitir ejemplo, carácter, vida, renuncias, sacrificios y obediencia incondicional.
7. Exhortar, disciplinar, confortar, delegar, corregir y probar
Estas son funciones esenciales del Embajador de Jesucristo:
Exhortar
Exhortar significa animar y advertir mediante la Palabra de Dios.
Predica la Palabra; insiste a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con mucha paciencia e instrucción. 2 Timoteo 4:2
Disciplinar
La disciplina es una expresión de amor y cuidado espiritual, no punición.
Porque el Señor al que Ama, disciplina… Hebreos 12:6
Confortar
Los que sufren pérdidas, pruebas, tribulaciones o aflicciones necesitan ser fortalecidos.
… confortaos unos a otros con estas palabras. 1 Tesalonicenses 4:18
Delegar
Un Pastor completo prepara a otros para servir de igual manera e incluso mejor.
Pablo hizo esto con Timoteo y Tito, confiándoles responsabilidades para la Obra de Dios.
… lo que has oído de mí (…) eso encarga a hombres fieles… 2 Timoteo 2:2
Corregir
Los errores deben corregirse con verdad, justicia y amor.
… si alguno es sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradlo… Gálatas 6:1
Probar
Es necesario comprobar el carácter, la fidelidad y la madurez espiritual.
Que también estos sean sometidos a prueba primero… 1 Timoteo 3:10
La verdadera fidelidad no se manifiesta solamente cuando todo va bien, sino también cuando la persona es contrariada, corregida, incomprendida o incluso tratada injustamente. Dios permite todo eso para que la propia persona se conozca a sí misma y madure en la fe, la confianza y la esperanza.
La importancia de meditar en las Profecías
Para cumplir estas responsabilidades, el siervo de Dios necesita mantener viva la conciencia de la Eternidad.
Muchos se debilitan espiritualmente porque concentran toda su atención en:
- Los problemas presentes.
- Las dificultades personales.
- Las necesidades materiales.
- Las decepciones.
- Y los conflictos temporales.
Sin embargo, las Escrituras nos enseñan a poner nuestra mirada únicamente en las Cosas de Arriba.
Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Colosenses 3:2
Debemos meditar constantemente en:
- El Regreso Glorioso del Señor Jesucristo para Arrebatar Su Novia, la Iglesia.
- El Encuentro de la Iglesia con su Señor Jesús en las Nubes.
- Las Bodas del Cordero descriptas en Apocalipsis 19.
- Los Juicios que vendrán sobre la tierra después del Arrebatamiento.
- La Salvación de los hebreos, que al final reconocerán sinceramente a Jesús como su Mesías.
- La derrota y aprisionamiento de satanás y todos los demonios por mil años.
- El Nuevo Cielo y la Nueva Tierra.
- El establecimiento del Milenio, el Reino de Cristo.
- La visión profética de Apocalipsis.
Las Bodas del Cordero
Regocijémonos y alegrémonos (…) porque las Bodas del Cordero han llegado. Apocalipsis 19:7
La Novia, la Iglesia, está siendo Preparada para ese Gran Encuentro en las Nubes con el Novio, Jesús.
El Juicio Venidero
El Espíritu Santo, en Apocalipsis, describe un período de Juicios, catástrofes, guerras, pestilencias y mortandad sin precedentes sobre toda la humanidad.
… porque ha llegado el gran día de la Ira… Apocalipsis 6:17
El regreso Triunfal de Jesucristo
… vi el Cielo abierto, y he aquí, un caballo Blanco… Apocalipsis 19:11
Jesús regresará como Rey de reyes y Señor de señores.
Por mil años satanás será atado
Prendió al dragón (…) y lo ató por mil años. Apocalipsis 20:2
Toda la influencia maligna que hoy aflige al mundo desde que Adán pecó será finalmente detenida.
El Nuevo Cielo y la Nueva tierra
… vi un Cielo Nuevo y una Tierra Nueva… Apocalipsis 21:1
Este es el destino Glorioso reservado para los que perseveran en la práctica de la fe inteligente.
En resumen, cuando un Pastor, una Esposa de Pastor, un Misionero, una Obrera o cualquier siervo de Dios pierde la Visión de estas Promesas (realidades invisibles, pero comprensibles y creíbles), corre el riesgo de enfocarse excesivamente en los problemas temporales, en sus deseos personales, en sus luchas locales, en sus necesidades inmediatas o en las decepciones que ha sufrido.
Pero cuando mantiene sus ojos espirituales en Jesucristo, en Su Reino y en las Promesas Proféticas de la Palabra de Dios, encuentra fuerzas para continuar sirviendo con humildad, sacrificio y fidelidad.
Nuestra Misión no es construir nuestro propio “reino”, sino preparar a la Novia para su encuentro con el Novio.
Y cuanto más cerca está el Regreso del Señor Jesús, más urgente debe ser nuestro compromiso de predicar, discipular, fortalecer, corregir, consolar y preparar almas para la eternidad.
Dichoso aquel siervo a quien, cuando Su Señor venga, lo encuentre haciendo así. Mateo 24:46
Nos vemos en la IURD o en las Nubes.
Obispo Julio Freitas



