¿Cuál es tu Marca?
Virtudes que Dios desea desarrollar en toda mujer que se dispone a caminar con Él todos los días de sus vidas, para servirLo.
Las Cuatro Marcas de una Mujer Consagrada a Dios:
1.ª Valentía en medio del miedo, como la de Débora, quien se levantó cuando otros vacilaban.
El secreto es: La valentía no es ausencia de miedo; es decidir obedecer a pesar de él.
2.ª Fe inquebrantable, como la de Ruth, que estuvo dispuesta a dejar todo atrás: familiares, cultura, paganismo, amigas y país, a causa de su fe en el Dios Vivo de los Hebreos, quien pasó a ser su Dios.
La fe no consiste en ignorar las dificultades y los desafíos, sino en confiar en Dios por encima de todo.
3.ª Corazón obediente, como el de María, que respondió: “… He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a Tu Palabra…” (Lucas 1:38).
La verdadera obediencia se da cuando cedemos nuestra voluntad a la Voluntad de Dios, aun cuando no entendemos completamente Sus Planes.
4.ª Amor transformador, no emotivo, como el de María Magdalena, cuya alma fue liberada de 7 demonios, y cuya vida fue Transformada y Usada después de encontrarse con el Señor Jesús Resucitado.
Quien asume este amor incondicional y Transformador en el Señor Jesús, y Lo acepta como su Salvador, se convierte en un instrumento para evangelizar, liberar, bendecir y transformar la vida de otros.
Estas 4 Características no se heredan, no se obtienen por apariencia religiosa, por conocimientos Bíblicos, por ser Obrera o Esposa de Pastor. Se forman en la comunión con Dios, la obediencia, el sacrificio, la perseverancia durante las pruebas, la oración, el ayuno, la meditación hecha en secreto y la fidelidad cotidiana.
Una mujer Ungida no busca llamar la atención sobre sí misma, sino Glorificar a Dios.
Tal vez no haga mucho ruido, pero su conducta, sus palabras, sus decisiones y reacciones reflejan la Presencia del Señor Espíritu Santo.
Donde llega transmite fe, dirección, paz y esperanza, porque su vida da testimonio de que Dios la está Usando para Su Propósito.
Engañosa es la gracia y vana la belleza, pero la mujer que teme al SEÑOR, esa será alabada (honrada). Proverbios 31:30
Nos vemos en la IURD o en las Nubes.
Obispo Julio Freitas



