Orientar no es consolar
Cuando un Pastor, Esposa, Auxiliar u Obrero confunde orientar con consolar, no está ayudando, está interfiriendo en el proceso de Dios. En la Obra de Dios, cada función tiene un propósito, cada periodo de corrección y diciplina tiene una finalidad mayor. Cuando se mezclan, se generan distorsiones espirituales.
Orientar, disciplinar y remover es responsabilidad del líder; consolar es Obra exclusiva del Espíritu Santo. Cuando el líder —Pastor o Esposa— intenta consolar al que está siendo disciplinado o removido de sus Responsabilidades Espirituales, puede terminar invadiendo un terreno que no le corresponde.
En lugar de mantener cierta distancia para que la persona en proceso de disciplina se corrija, se humille y busque ser restaurada por su arrepentimiento sincero a Dios, retrasa su proceso de recuperación y transformación.
Basándome en mi experiencia Ministerial, voy a explicar puntos relevantes de este proceso:
1.° ¿QUÉ ES ORIENTAR?
• Mostrar la verdad, aunque duela.
• Corregir con base en la Palabra.
• Señalar el error con claridad.
• Indicar el camino correcto.
• Establecer límites y consecuencias.
El siervo orienta, no busca aliviar la emoción, sino alinear la vida del indisciplinado con la Palabra, la Justicia.
Una persona que fue disciplinada por una o varias actitudes incorrectas escucha de su Pastor: “Esto que hiciste está mal. Tenés que arrepentirte, cambiar y demostrar frutos. Este es el camino… No tendrás más esta Autoridad, no podrás más hacer esto ni participar de aquello”.
No usa una dureza innecesaria, no es agresivo, no amenaza ni humilla, pero tampoco suaviza la verdad.
2.° ¿QUÉ ES CONSOLAR?
• Aliviar el dolor interior.
• Fortalecer lazos emocionales.
• Dar “paz” en medio del proceso.
Pero esto es una obra profunda, espiritual e interna del Espíritu Santo en la propia persona, no humana ni del Pastor.
El verdadero Consuelo, Fortalecimiento y Avivamiento no provienen de palabras repetidas, sino de la Acción Directa del Espíritu Santo en la conciencia.
3.° EL PELIGRO DE CONFUNDIR LOS ROLES
Cuando un pastor, una esposa o un obrero comienza a llamar constantemente al que está en proceso de disciplina, a estar “encima” emocionalmente o a decirle: “No es tan grave”, “Dios entiende”, “Yo estoy con vos pase lo que pase”, puede parecer “amor” o “misericordia”, pero en realidad no lo es. Esto produce:
a) Anestesia espiritual
• La persona deja de sentir el peso, la gravedad de su error.
b) Arrepentimiento superficial
• No hay cambio real, solo alivio emocional.
c) Dependencia del Pastor, de la Esposa o del Obrero
• La persona se apega más al siervo que a Dios.
d) División interna
• Empieza a pensar: “Este Pastor sí me ama, los otros no”.
• Ahí nace un espíritu peligroso: comparación, victimismo y rebeldía silenciosa. Su estado solo se agrava.
4.° CUANDO DIOS ESTÁ TRABAJANDO, EL PASTOR Y LA ESPOSA DEBEN RESPETAR EL PROCESO
Hay momentos en que Dios estará:
• Corrigiendo.
• Trabajando en el carácter.
• Generando temor y arrepentimiento genuino.
En esos momentos, el silencio también es parte del Instrumento del Espíritu Santo, de Su Dirección. No es abandono, es respeto al proceso espiritual.
Cuando el Pastor, la Esposa y el Obrero son maduros, entienden lo siguiente: “Si alivio lo que Dios está tratando, atraso la Obra en esta persona para siempre”.
5.° EL VERDADERO AMOR DEL LÍDER
• No acaricia el error ni suaviza el pecado, protege el alma, aunque incomode.
• No busca agradar, busca Salvar.
• No busca aceptación, busca Transformación.
• No actúa por emoción, actúa por obediencia.
6.° ¿CUÁNDO HABLAR?
El Pastor, la Esposa y el Obrero pueden acercarse, pero con propósito:
• Para reafirmar la Dirección.
• Para recordar la necesidad de cambiar.
• Para motivar a perseverar en el proceso.
Pero nunca para sustituir el Consuelo que solo Dios puede dar.
7.° PRINCIPIO CLAVE
• El que orienta sin consolar forma el carácter.
• El que consuela sin orientar deforma el carácter.
Si usted es Pastor, Esposa u Obrero, entienda que no fue Llamado para ocupar el lugar del Espíritu Santo, sino para ser un instrumento de verdad. Cuando usted orienta correctamente, el Espíritu Santo Consuela con Libertad, pero cuando consuela fuera de lugar, interfiere en lo que Dios quiere Hacer.
Yo Reprendo y Disciplino a todos los que Amo; sé, pues, celoso y arrepiéntete. Apocalipsis 3:19
Nos vemos en breve, ¡en la IURD o en las Nubes!
Obispo Julio Freitas



